Las personas oran casi siempre solas: es una actividad solitaria definida principalmente por las necesidades y preocupaciones inmediatas del individuo. La oración colectiva y las necesidades colectivas no son tan apremiantes en la vida de oración de los individuos…
Pero ¿cómo sería empezar a ampliar el alcance de esas vidas de oración? ¿Cómo sería considerar el poder de la oración colectiva, cuando se reúnen más de uno en nombre de Dios?