El evangelio es capaz de devolverle al hombre la luz de la cual él carecía, permitiéndole ver el mundo de otra manera y entender las verdades espirituales que anteriormente no podía discernir. La mente entenebrecida del hombre comienza ahora a tener luz. El evangelio dispersa la oscuridad de la mente humana. Ese es el poder del evangelio.
En tu luz vemos la luz
Miguel Núñez, Enseñanzas que transformaron el mundo, (Abrir en Kindle)