Notas

La verdadera causa de nuestra negligencia es un corazón pecaminoso que no tiene las prioridades en orden; o quizás las tiene, pero las demandas de la vida laboral (pastoral o no), nos van doblegando a llenar las responsabilidades fuera de la casa, al mismo tiempo que descuidamos aquellas que deberían estar en primer lugar. Los desafíos del ministerio revelan el pecado de nuestro corazón más que ser la causa del mismo
Miguel Núñez


Datos bibliográficos

autor:: Miguel Núñez libro:: De pastores y predicadores Pagina o posicion: Abrir en Logos