Nosotros nos excusamos de la oración debido a nuestras ocupadas agendas. ¿Hubo alguna vez un hombre tan ocupado como Jesús? ¿Has notado alguna vez Timoteo, el trasfondo de Marcos 1:35? Dice: “Levantándose muy de mañana, siendo aún muy oscuro, salió y se fue a un lugar desierto, y allí oraba..” El Santo Hijo de Dios estaba ocupando las primeras horas de la mañana antes de la salida del sol, acercándose a Su Padre Celestial, renovando Su Fuerza Espiritual y vigor mientras se prepara para el día que viene.
Andy Davis
Querido Timoteo