Eso me recuerda otra ilustración de ese mismo viaje para acampar. ¿Recuerdas cuando les pedí a todos que consiguieran una piedra pequeña del río y otra del bosque? Hice que sostuvieran en la mano izquierda la piedra del bosque y en la derecha la del río para que todos pudiéramos ver. ¿Recuerdas la diferencia evidente entre la piedra del río y la del bosque? Steve dijo, “Sí, la del bosque está toda sucia”. Así que les pedí a todos que lavaran las piedras del bosque en el río, ahora todas estaban sin polvo u hojas. ¿Pero eran idénticas? No. Timoteo, tú fuiste el primero en notar la diferencia. La piedra del bosque era filosa y puntiaguda pero la piedra del río era perfectamente suave. Entonces, hice que pusieran sus piedras del bosque dentro del río mientras cenábamos (frijoles según recuerdo). Después de cenar, sacaron las mismas piedras del río y aun se miraban filosas y puntiagudas. Se podía entender el punto que quería comunicar: una piedra del bosque solo se vuelve suave después de años y años de estar sumergida en la corriente. Así es con tu mente y la Palabra de Dios
Andy Davis
Querido Timoteo


La conexión de esta ilustración esta en La santificación y la memorización de la Escritura