las iglesias fuertes, es decir, aquellas en las que sus miembros están creciendo en santidad y cada vez más glorifican a Dios en su vida publica y privada, son iglesias en las que sus lideres no solamente enseñan sana doctrina sino que también lideran y modelan la aplicación consistente de la verdad bíblica en toda la vida.
Querido Timoteo