Cuando el apóstol Pablo exhorta a su joven colega a que tenga cuidado de su vida, no tenía en mente una sola área de la vida. El quería que el joven Timoteo se asegurara un crecimiento integral en todas las áreas de su vida, es decir, lo que comprende su vida espiritual, física, emocional, intelectual y domestica. Te he dicho antes que un predicador no es un espíritu sin cuerpo. Una vez afectado físicamente, su vida espiritual será afectada de igual manera. Por lo tanto, es la responsabilidad de cada predicador asegurarse que toda su humanidad redimida experimente un desarrollo positivo y duradero.
Thomas K. Ascol
Querido Timoteo