Humanamente hablando, el pastor es el líder de adoración. Él es el responsable ante Dios por la adoración de la iglesia como comunidad (Heb. 13:17; 1 Tes. 5:12-13). Eso incluye qué canciones se interpretan, qué se predica, qué actividades se van a realizar.
Nuestra Adoración importa