Dios, desde toda la eternidad, por el sapientísimo y santísimo consejo de su propia voluntad, ordenó libre e inmutablemente todo lo que acontece; pero de tal manera que Él no es el autor del pecado, ni violenta la voluntad de las criaturas, ni quita la libertad o contingencia de las causas secundarias, sino que más bien las establece. - Confesión de fe de Westminster
Atributos de Dios, Atributos incomunicables, Definiciones de soberanía de Dios
Datos bibliográficos
autor:: libro:: Confesión de fe de Westminster Pagina o posicion: Abrir en Logos