Los cristianos podían responder a esta situación de varias maneras. En primer lugar, podían retractarse y negar su fe cristiana, como cuenta Plinio que hicieron algunos. En segundo lugar, podían confesar abiertamente a Cristo y sufrir persecución, como Plinio también nos dice que sucedió. En tercer lugar, podían transigir, que es lo que fomentaban algunos de los falsos maestros de las iglesias (2:14-15, 20). G. K. Beale The book of Revelation