Recuerda que antes de ser un pastor eres una oveja. Como pastor tú necesitas las mismas cosas que les encomiendas a otros. Sigue la sabiduría de Robert Murray M’Cheyne quien dijo, “Dios no bendice tanto a los de mucho talento como a los de mucha semejanza a Cristo. Un ministro santo es una terrible arma en las manos de Dios.”
Querido Timoteo