
¿Hasta cuándo, Señor, estarás mirando? Rescata mi alma de sus estragos, Mi única vida de los leones.
En Getsemaní Cristo clamó: Pasa de mi esta copa, y la respusta del padre fue: “no”. En Getsmaní Cristo gritó: “Dios mío, Dios mío ¿Por qué me has abandonado?”
¿Cómo este pasaje apunta una necesidad de redención en mi vida?
A veces, mi debilidad y mi ceguera me hace pensar que Dios no me escucha. Cuando no veo a Dios obrando como a mí me gustaría, tiendo a pensar que Él se ha olvidado de mí. Pero Cristo, Su Hijo amado, se sometió voluntariamente al rechazo de Dios. En Getsemaní clamó: Pasa de mi esta copa, y la respuesta del padre fue: “no”. En la cruz gritó: “Dios mío, Dios mío ¿Por qué me has abandonado?” Nunca olvides esto: Debido al rechazo y abandono de Cristo, ninguno de sus redimidos será rechazado o ignorado por el Padre.