
Sácianos por la mañana con Tu misericordia,
Y cantaremos con gozo y nos alegraremos todos nuestros días.
Deducciones directas
- Dios es la fuente de nuestra satisfacción. Solo su misericordia, expresada a través de Jesucristo, puede llenar el vacío en nuestros corazones.
- Dependemos de la gracia continua de Dios. No podemos vivir de la plenitud de un solo encuentro con Dios. Necesitamos que nos “sacié” cada mañana, cada día.
- La alabanza es la respuesta natural a la satisfacción en Dios. Cuando reconocemos la bondad y el amor de Dios, nuestros corazones brotan en alabanza.
- La alabanza produce a una alegría sobrenatural. No se trata de una felicidad pasajera, sino de una alegría profunda y duradera que proviene de nuestra relación con Dios.
Para preguntarnos
- ¿Estas buscando con todas tus fuerzas ser saciado por Dios? ¿Estás buscando tu satisfacción en Ídolos falsos?
- ¿Tu vida se caracteriza por la alegría sobrenatural de Dios o por la amargura, estrés o ira, que produce su ausencia?