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Entonces les daré pastores según Mi corazón, que los apacienten con conocimiento y con inteligencia.
Jeremías 3.15


Reflexión

En Jeremías 3, encontramos una acusación divina contra Israel y Judá. El Señor los reprende por su infidelidad y su inclinación a seguir prácticas idólatras. Sin embargo, en medio de esta advertencia, hay una promesa de restauración. A partir del versículo 12, el tono cambia. El Señor invita a su pueblo a regresar a Él, prometiendo que los conducirá de nuevo a Sión, la ciudad de Dios. Este pasaje no solo habla de un evento histórico, sino también de una realidad presente: Dios sigue llamando a su pueblo a volver a Él por medio de Su Hijo, quien no solo es el mensajero sino el camino por el que debemos andar

Ezequiel, más adelante en el Antiguo Testamento, revela que el Pastor conforme al corazón de Dios es Cristo mismo. En 1 Samuel 13:14, Dios declara que ha hallado a un hombre conforme a su corazón, y en Ezequiel 34:23-24, se profetiza sobre un futuro Pastor que cuidará y guiará a las ovejas de Dios. Durante su ministerio terrenal, Jesús se mostró como el Buen Pastor, cuidando, protegiendo y buscando a las ovejas perdidas.

En el Nuevo Testamento, el apóstol Pablo, en Efesios 4, explica que Cristo, en su amor y gracia por su pueblo, da pastores a la Iglesia. Estos pastores son instrumentos de Cristo para equipar y edificar a la comunidad de creyentes. Así como Cristo ministró a las multitudes, los pastores también somos llamados a imitar a nuestro pastor, guiando, enseñando y cuidando a las ovejas que Dios nos ha confiado.

Este pasaje me lleva a preguntarme ¿Qué dice Cristo mismo sobre su función como el Buen Pastor? Entiendo que mi llamado consiste en seguir Su ejemplo para servir fielmente a aquellos a quienes Dios nos ha encomendado.

Cuando análisamos el rol de Cristo como Pastor nos quedamos sorprendidos ante tal despliegue de amor y cuidado. Cristo alimentas y cuida a sus ovejas, sobre todo a las pequeñas e indefensas. Él también las conoce, las protege de los ladrones, y por medio de un amor inmenso que lo llevo a poner Su vida por ellas, les da vida eterna.

Conclusión

Esto significa ser un pastor conforme a Su corazón: alimentar, cuidar y proteger a las ovejas de Cristo tal y como Cristo lo hace, con tal de llevarlas al único y verdadero pastor que pude darles vida eterna.