¡Oh Señor, cómo se han multiplicado mis adversarios! Muchos se levantan contra mí. Muchos dicen de mí: «Para él no hay salvación en Dios». Pero Tú, oh Señor, eres escudo en derredor mío, Mi gloria, y el que levanta mi cabeza. Salmo 3.3 Sal 3Confianza en Dios