Él también los confirmará hasta el fin, para que sean irreprensibles en el día de nuestro Señor Jesucristo.

Reflexión

tú estás en proceso de santificación, fuiste comprado por precio. Esa santificación descansa en el hecho de que fuiste comprado con la sangre de Cristo y ahora, libre de la condenación que mereces, te debes a Él.