
1 Tesalonicenses 2:7–12 (NBLA) 7 Más bien demostramos ser benignos entre ustedes, como una madre que cría con ternura a sus propios hijos. 8 Teniendo así un gran afecto por ustedes, nos hemos complacido en impartirles no solo el evangelio de Dios, sino también nuestras propias vidas, pues llegaron a ser muy amados para nosotros. 9 Porque recuerdan, hermanos, nuestros trabajos y fatigas, cómo, trabajando de día y de noche para no ser carga a ninguno de ustedes, les proclamamos el evangelio de Dios. 10 Ustedes son testigos, y también Dios, de cuán santa, justa e irreprensiblemente nos comportamos con ustedes los creyentes. 11 Saben además de qué manera los exhortábamos, alentábamos e implorábamos a cada uno de ustedes, como un padre lo haría con sus propios hijos, 12 para que anduvieran como es digno del Dios que los ha llamado a Su reino y a Su gloria.
- EL coreazon del pastor
- la dedicación
- Su esfuerzo
- Su ejemplo
- EL objetivo de la exhortación yel ministerio personal (vv. 11, 12)