
Bendito sea el Señor, que cada día lleva nuestra carga, El Dios que es nuestra salvación. Dios es para nosotros un Dios de salvación, Y a Dios el Señor pertenece el librar de la muerte.
¿Cómo este pasaje apunta a la gloria de Dios o de Cristo?
Este pasaje me anticipa como Cristo, el Dios hecho hombre llevó sobre sus hombros mi propia muerte.