
Busqué al SEÑOR, y Él me respondió, Y me libró de todos mis temores. 5 Los que a Él miraron, fueron iluminados; Sus rostros jamás serán avergonzados. 6 Este pobre clamó, y el SEÑOR le oyó, Y lo salvó de todas sus angustias.
¿Cómo este pasaje apunta a la gloria de Dios o de Cristo?
El Señor no es un Dios que este lejano. A pesar de que Él está apartado de los pecadores, está siempre mirando y buscando a Su pueblo.
¿Cómo este pasaje apunta una necesidad de redención en mi vida?
La vida está llena de temores. De niño temía las sombras de la noche, hoy temo por la vida y el alma de mis hijas, por la inseguridad en la región. por la situación económica…
¿De qué manera este pasaje apunta a Cristo?
Y si ÉL ya nos dio al Salvador, si entregó a Su Hijo a la muerte para rescatarme cuando era su enemigo. ¿Cómo no me dará también en Él todas las cosas?
¿Qué verdad debo creer para ser transformado a la imagen de Cristo?
Así que puedo vivir seguro. Puedo atravesar el valle de la sombra de muerte confiando que Él está conmigo. Puede verlo, pude ver su gloria en el rostro de Cristo, y ahora he sido iluminado por su gracia. Su Espíritu vive en mí y me impulsa a toda verdad.