1. La salvación

P. 37. ¿Qué es un pacto?

R. Un acuerdo entre dos o más personas.

Por ejemplo 1 S. 18:3; Mt. 26:14-15.

P. 38. ¿Qué es el Pacto de gracia?

R. El acuerdo que Dios Padre hizo con Cristo con respecto a su pueblo elegido

para salvarlo de sus pecados.

Sal. 2:7-8; 40:6-8; 89:3-4; Jn. 6:37-39; 17:6; He. 13:20; Tit. 1:2; 2 Ti. 1:9; Ef. 3:11.

P. 39. ¿A qué se comprometió Cristo en el Pacto de gracia?

R. A cumplir toda la Ley por su pueblo y sufrir el castigo debido a sus pecados.

Ro. 8:3-4; Gá. 4:4-5; He. 9:14-15.

P. 40. ¿Pecó alguna vez nuestro Señor Jesucristo?

R. No. Él fue santo, irreprensible y sin mancha.

Lc. 23:47; He. 7:26; 4:15; 1 P. 2:22; 1 Jn. 3:5.

P. 41. ¿Cómo podría sufrir el Hijo de Dios?

R. Cristo, el Hijo de Dios, fue hecho carne y sangre para obedecer y sufrir como un hombre.

Jn. 1:14; Ro. 8:3; Gá. 4:4; Fil. 2:7-8; He. 2:14, 17; 4:15.

P. 42. ¿Qué se entiende por expiación?

R. Es Cristo satisfaciendo la justicia divina, por sus sufrimientos y muerte, en lugar de los pecadores.

Mr. 10:45; Hch. 13:38-39; Ro. 3:24-26; 5:8-9; 2 Co. 5:19-21; Gá. 3:13; 1 P. 3:18.

P. 43. ¿A qué se comprometió Dios Padre en el Pacto de gracia?

R. A justificar y santificar aquellos por quienes Cristo moriría.

Ro. 8:29-33; He. 10:9-10: 1 Co. 1:8-9; Fil. 1:6; 1 Ts. 4:3, 7.

P. 44. ¿Qué es la justificación?

R. Es Dios tratando a los pecadores como si nunca hubieran pecado.

Zac. 3:1-5: Ro. 3:24-26; 4:5; 8:33; 2 Co. 5:21; He. 8:12.

P. 45. ¿Qué es la santificación?

R. Es Dios haciendo a los pecadores santos en corazón y conducta.

Jn. 17:17; Ef. 2:10; 4:22-24; Fil. 2:12-13; 1 Ts. 5:23.

P. 46. ¿Por quienes obedeció y sufrió Cristo?

R. Por aquellos que el Padre le había dado.

Is. 53:8; Mt. 1:21; Jn. 10:11, 15-16, 26-29; 17:9; He. 2:13.

P. 47. ¿Qué tipo de vida vivió Cristo en la tierra?

R. Una vida de perfecta obediencia a la Ley de Dios.

Mt. 5:17; Ro. 10:4; 1 P. 2:21-22.

P. 48. ¿Qué tipo de muerte tuvo Cristo?

R. La dolorosa y vergonzosa muerte de la cruz.

Sal. 22; Is. 53; los registros del Evangelio.

P. 49. ¿Quién será salvo?

R. Solamente aquellos que se arrepienten del pecado y creen en Cristo.

Mr. 1:15; Lc. 13:3, 5; Hch. 2:37-41; 16:30-31; 20:21; 26:20.

P. 50. ¿Qué es arrepentirse?

R. Lamentar el pecado, aborrecerlo y abandonarlo porque es desagradable a Dios.

Lc. 19:8-10; Ro. 6:1-2; 2 Co. 7:9-11; 1 Ts. 1:9-10.

P. 51. ¿Qué es creer en Cristo?

R. Confiar solamente en Cristo para salvación.

Jn. 14:6; Hch. 4:12; 1 Ti. 2:5; 1 Jn. 5:11-12.

P. 52. ¿Puedes arrepentirte y creer en Cristo por tus propias fuerzas?

R. No. Yo no puedo hacer nada bueno sin el Espíritu Santo de Dios.

Jn. 3:5-6; 6:44; Ro. 8:2, 5, 8-11; 1 Co. 2:9-14; Gá. 5:17-18; Ef. 2:4-6.

P. 53. ¿Cómo puedes recibir el Espíritu Santo?

R. Dios nos ha dicho que debemos orar pidiéndole el Espíritu Santo.

Lc. 11:9-13; Jn. 4:10; 16:24.

P. 54. ¿Cómo se salvaban las personas piadosas antes de la venida de Cristo?

R. Creyendo en el Salvador venidero.

Jn. 8:56; Gá. 3:8-9; 1 Co. 10:1-4; He. 9:15; 11:13.

P. 55. ¿Cómo mostraron su fe?

R. Ofreciendo sacrificios en el altar de Dios.

Éx. 24:3-8; 1 Cr. 29:20-25; He. 9:19-23; 10:1; 11:28.

P. 56. ¿Qué representaban estos sacrificios?

R. A Cristo, el Cordero de Dios, quien había de morir por los pecadores.

Éx. 12:46; comparar con Jn. 19:36; He. 9 y 10; Jn. 1:29; 1 Co. 5:7; 1 P. 1:19.

P. 57. ¿Qué hace Cristo por su pueblo?

R. Él hace el oficio de un profeta, un sacerdote y un rey.

He. 1:1-3; 5:5-10; Ap. 1:5; Mt. 13:57; Jn. 18:37.

P. 58. ¿Por qué Cristo es profeta?

R. Porque Él nos enseña la voluntad de Dios.

Dt. 18:15, 18; Jn. 1:18; 4:25; 14:23-24; 1 Jn. 5:20.

P. 59. ¿Por qué Cristo es sacerdote?

R. Porque Él murió por nuestros pecados y ruega a Dios por nosotros.

Sal. 110:4; 1 Ti. 2:5-6; He. 4:14-16; 7:24-25; 1 Jn. 2:1-2.

P. 60. ¿Por qué Cristo es rey?

R. Porque Él nos gobierna y nos defiende.

Sal. 2:6-9; Mt. 28:18-20; Ef. 1:19-23; Col. 1:13, 18; Ap. 15:3-4.

P. 61. ¿Por qué necesitas a Cristo como profeta?

R. Porque soy ignorante.

Job 11:7; Mt. 11:25-27; Jn. 6:67-69; 17:25-26; 1 Co. 2:14-16; 2 Co. 4:3-6.

P. 62. ¿Por qué necesitas a Cristo como sacerdote?

R. Porque soy culpable.

Pr. 20:9; Ec. 7:20; Ro. 3:19-23; He. 10:14; 27-28; 1 Jn. 1:8-9.

P. 63. ¿Por qué necesitas a Cristo como rey?

R. Porque soy débil e indefenso.

Jn. 15:4-5; 2 Co. 12:9; Fil. 4:13; Col. 1:11; Jud. 24-25.