Establecido al momento de la creación
ARTHUR W. PINK (1886-1952)
“Y acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo; y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo. Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que había hecho en la creación”. —Génesis 2:2-3
Este pasaje registra la institución del día de reposo429. Además, vemos en Éxodo 20:11 que Jehová mismo instituye expresamente el primer “séptimo día” como el “día de reposo”: “Porque en seis días hizo Jehová los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, Jehová bendijo el día de reposo y lo santificó430”.
El segundo capítulo de Génesis comienza con las palabras: “Fueron, pues, acabados los cielos y la tierra, y todo el ejército de ellos”. Y lo que leemos inmediatamente después es la institución del día de reposo. ¡Es así que la institución del día de reposo fue el primer acto de Dios después de la creación del mundo para ser habitado por la humanidad! Señalemos ahora cuatro cosas relacionadas con este primer versículo que hace referencia al día de reposo.
El reposo es el énfasis del séptimo día. Vemos este énfasis en la repetición del pensamiento en las dos partes de Génesis 2:2. Primero: En el séptimo día “acabó Dios… la obra que hizo”; segundo: “y reposó el día séptimo de toda la obra que hizo”. Por lo tanto, el elemento principal y la verdad básica es justamente el reposo.Antes de enfocar por qué Dios “reposó”, diremos algunas palabras sobre la naturaleza de su reposo.
Ciertos expositores han dicho repetidamente que este descanso de Dios consistía en su _satisfacción_por la obras de sus manos, que refleja a Dios contemplando complacido su linda creación. Pero no dicen que este “reposo” de Dios duró muy poco: Fue rudamente interrumpido por la aparición del pecado y, desde el momento que el hombre cayó [en pecado], Dios ha estado “trabajando”, como lo prueba Juan 5:17. Que tal definición del “reposo” de Dios en Génesis 2:2 es aceptada por gran número del pueblo del Señor, sólo demuestra que son muy pocos los que piensan o estudian por sí mismos este tema. También es prueba de cómo las interpretaciones más pueriles de las Escrituras son fácilmente aceptadas, siempre y cuando sean de maestros reconocidos, que son considerados dignos de confianza en lo que respecta a otros temas. Por último, demuestra que hay una verdadera necesidad de que cada uno de nosotros sometamos humilde, devota y diligentemente todo lo que leemos y escuchamos a un examen riguroso a la luz de las Sagradas Escrituras.
Que el “reposo” de Dios en Génesis 2:2 _no fue_por la complacencia del Creador antes de la aparición del pecado lo prueba fehacientemente el hecho de que Satanás había caído antes del tiempo al que se refiere ese versículo. ¿Cómo podría Dios extender su vista sobre su creación con un contentamiento divino cuando la criatura más elevada de todas se había convertido en el peor y el más tenebroso de los pecadores? ¿Cómo podría Dios encontrar satisfacción en todas las obras de sus manos cuando el querubín ungido había abandonado la fe y en su rebelión había arrastrado con él a la ruina a “una tercera parte” de los ángeles (Ap. 12:4)? No, esto es totalmente imposible. Por lo tanto, hay que encontrar otra definición de lo que es el “reposo” de Dios.
Ahora bien, tenemos que prestar mucha atención a las palabras exactas usadas aquí (como en todas partes). Génesis 2:2 no dice (tampoco Éxodo 20:20) que Dios reposó de toda obra porque no fue así. Génesis 2:2 es cuidadoso al decir: “Acabó Dios en el día séptimo la obra que hizo” y el día séptimo “él reposó de toda la obra que había hecho”. Esto destaca y señala la característica básica y el elemento principal del día de reposo: Es el reposo de las actividades diarias realizadas durante los seis días de trabajo. Pero el día de reposo no es un día designado para cesar toda_actividad_; quedarse en cama y dormir todo el día no es guardar el día de reposo como Dios requiere que se haga… Lo que queremos ahora destacarle al lector es el hecho que, según Génesis 2:2, el reposo del séptimo día consiste en descansar de las labores de la semana de trabajo.
Génesis 2:2 no dice que en el séptimo día Dios no trabajó porque, como hemos dicho, eso no hubiera sido cierto. Dios sí trabajó el séptimo día, aunque sus actividades ese día fueron de una naturaleza diferente de las que había hecho durante los días anteriores. Y en esto vemos, no sólo la exactitud maravillosa de las Escrituras, sino también el ejemplo perfecto que Dios estableció para sus criaturas porque, como veremos, hay obras que sí se pueden hacer el día de reposo. Porque si Dios hubiera detenido todo trabajo en aquel primer séptimo día en la historia humana, hubiera significado la destrucción total de toda la creación. La obra providencial de Dios no podía detenerse, de haber sido así, habría dejado sin atender las necesidades de sus criaturas. “Todas las cosas” tenían que ser sustentadas (He. 1:3) o se hubieran revertido a la nada.
Grabemos firmemente en nuestra mente que el descanso no es inercia. El Señor Jesús ha entrado a su “reposo” (He. 4:10), pero no está inactivo porque vive eternamente “para interceder”. Y cuando los santos entren a su reposo eterno, no estarán inactivos porque está escrito: “y sus siervos le servirán” (Ap. 22:3). Así pues, su descanso en ese primer día no fue una total inactividad. Descansó de la obra de la creación y la restauración, pero dio inicio a las obras de la Providencia431 para satisfacer las necesidades de su gran multitud de criaturas.
Pero ahora surge la pregunta: ¿Por qué reposó Dios el séptimo día? ¿Por qué ordenó todo de manera que todas las obras registradas en Génesis 1 se completaran en seis días y, entonces, reposó? Por cierto, no fue porque el Creador necesitara reposo porque “el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra… No desfallece, ni se fatiga con cansancio” (Is. 40:28). ¿Por qué, entonces, “reposó” y por qué se consigna esto al principio del segundo capítulo de las Sagradas Escrituras? Puede haber una sola respuesta: ¡Cómo ejemplo para el hombre! Tampoco es esta respuesta simplemente una conclusión lógica o plausible inferida por nosotros. Se basa en la autoridad divina, directamente en las palabras de, nada menos que, el Hijo de Dios, pues éste declaró expresamente: “El día de reposo fue hecho por causa del hombre, y no el hombre por causa del día de reposo” (Mr. 2:27): No fue hecho para Dios, sino para el hombre. Nada puede ser más claro, más sencillo y más inequívoco.
Lo que a renglón seguido queremos recalcar en esta referencia inicial del día de reposo es que Génesis 2:3 nos dice que Dios lo bendijo: “Y bendijo Dios al día séptimo”. La razón por la cual Dios bendijo el séptimo día, no fue porque era el séptimo, sino porque ese día “reposó”. Por lo tanto, cuando la ley del día de reposo fue escrita en las tablas de piedra, Dios no dijo: “Acuérdate del día séptimo para santificarlo”, sino: “Acuérdate del día de reposo para santificarlo”. El versículo no dice: “Bendijo el séptimo día y lo santificó”, sino “bendijo el día de reposo y lo santificó”.
Pero, ¿por qué lo haría? ¿Por qué apartar el séptimo día de esta manera? La Concordancia de Young define la palabra bendijo usada aquí como “declarar bendito”. Pero, por qué habría Dios “declarado” bendito al séptimo día, porque no hay ningún indicio de que declarara bendito ningún otro día. No sería simplemente porque fuera el séptimo día. Queda sólo una alternativa: Dios declaró bendito el séptimo día porque era el _día de reposo santo_y porque quería que cada lector de su Palabra supiera, desde el principio, que una bendición divina especial marca su observancia. Esto descarta inmediatamente una herejía moderna y quita una acusación dañina y abusiva que muchos le hacen a Dios. El día de reposo no fue establecido para esclavizar al hombre. ¡No fue designado para ser una carga, sino una bendición! Y si algo demuestra la historia es que, más allá de toda duda, la familia o nación que ha mantenido santo al día de reposo ha sido muy bendecida por Dios y, por el contrario, la familia o nación que ha profanado el día de reposo ha sido maldecida por Dios. Digámoslo como lo digamos, ésta es la realidad.
Génesis 2:3 nos enseña que el día de reposo fue un día apartado para uso sagrado. Esto se destaca claramente en las palabras: “Y bendijo Dios al día séptimo, y lo santificó”… El significado original (según su uso bíblico) de la palabra hebrea traducida “santificado” es “apartar para uso sagrado”. Esto demuestra que, aquí en Génesis 2:3, tenemos más que solo una referencia histórica de que Dios descansó el séptimo día y también más que solamente decir que su acción fuera un ejemplo para sus criaturas. El hecho que afirma que Dios “santificó”, prueba fehacientemente que aquí tenemos la institución original del día de reposo y la designación divina de que fuera para uso y observancia del hombre. Como lo demuestra el ejemplo del mismo Creador, el día de reposo es aparte de los seis días precedentes de trabajo manual.
Reflexionemos en la _omisión_importanteen Génesis 2:3. Si el lector se vuelve a Génesis 1, descubrirá que al final de cada uno de los seis días hábiles, el Espíritu Santo dice: “Y fue la tarde y la mañana” (ver Gn. 1:5, 8, 13, 19, 23, 31). Pero en Génesis 2:2-3 no leemos: “Y fue la tarde y la mañana del séptimo día”, ni lo que sucedió en el octavo día. O sea que el Espíritu no mencionó el final del “séptimo día”. ¿Por qué? Cada omisión en las Escrituras tiene una razón divina y, debido a eso, el Espíritu Santo omitió la frase de rigor al final del séptimo día. Sugerimos que esta omisión es una indicación de que la observancia del día de reposo no acabaría nunca, sería perpetua mientras durase el tiempo.
Antes de seguir adelante, notemos que Génesis 2 no contiene nada que nos ayude a determinar cuál día de nuestra semana fue este primer “séptimo día”. No tenemos absolutamente ninguna manera de saber si aquel séptimo día original cayó en un sábado, domingo o algún otro día de la semana, por la sencilla razón de que no podemos asegurar qué día empezó la primera semana. Lo único que sabemos —y es todo lo que necesitamos saber— es que el séptimo día fue el siguiente a los seis días de trabajo manual…
Antes de dejar Génesis 2, demos la importancia debida al hecho de que este anuncio de la institución divina del día de reposo santificado _aparece casi al principio de las Sagradas Escrituras._Nada tiene precedencia, excepto el breve anuncio en los dos primeros versículos de Génesis 1 y la descripción de los seis días de la obra de creación… Esto nos recalca inmediatamente, la gran importancia que Dios mismo le da al séptimo día que santificó, así como a su observancia. ¡_Antes_de que se escribiera la primera página de la historia humana, antes de que se describiera alguna acción de Adán, el Espíritu Santo nos presenta la institución del día de reposo! ¡Significa claramente que guardar el día de reposo —la santificación del séptimo día— es un deber primordial! Además, ¡nos advierte claramente que no observar santamente el día de reposo es un pecado de primera magnitud!
Tomado de The Holy Sabbath (El día de reposo santo), a su disposición en inglés en Chapel Library.
Arthur W. Pink (1886-1952): Pastor y maestro itinerante de la Biblia, autor; nacido en Nottingham, Inglaterra.