Capítulo

Capítulo 13

El Día del Señor

¿Qué tiene que ver el Día de Reposo con su familia? Éxodo 20 y Deuteronomio 5 dicen claramente que la responsabilidad de guardar el Día de Reposo es una cuestión que corresponde a la familia. Estos pasajes responsabilizan de esto a padres y madres, asegurándose que todos en su hogar y sus negocios lo observen. Sí, Dios quiere gobernar el tiempo de las actividades semanales de las familias.

Nuestra oración es que este capítulo convierta el Día de Reposo en el día de regocijo para lo cual fue diseñado. También lo presentamos como un testimonio de la importancia de guardar el Día de Reposo en los días del Nuevo Pacto.

Para los que tienen un corazón nuevo, el Día del Señor es realmente “un día de fiesta del alma”. Ha sido diseñado para ser una muestra de lo que es la gloria divina y el descanso eterno que espera a todos los escogidos de Dios. Es una manera ordenada por Dios para aumentar el regocijo de su pueblo, para moldear el pensamiento de la Iglesia, avivarla y ponerla en una senda de rectitud y justicia.

Este capítulo empieza con Arthur W. Pink, quien nos da una idea del origen del modelo de los seis días de trabajo y un día de reposo que Dios estableció en su omnipotente obra de la creación. J. C. Ryle ofrece múltiples versículos del Antiguo y Nuevo Testamento que establecen la base del séptimo Día de Reposo y el primer día de la semana como Día del Señor. Thomas Boston da una breve exposición del Cuarto Mandamiento, mientras que Benjamín B. Warfield establece el fundamento bíblico para guardar el Día del Señor. ¿Por qué observan los cristianos el domingo en lugar del sábado? Archibald A. Hodge nos ayuda a entender el cambio bíblico e histórico del Día de Reposo al Día del Señor. Ezekiel Hopkins nos da un vistazo sobre cómo rendimos culto a Dios en público el Día del Señor, mientras que William S. Plumer nos enseña que nuestras obligaciones del Día del Señor incluyen también las del hogar. Aparte de adoración pública y en el seno de la familia, ¿qué clases de obras debemos hacer el Día del Señor? Ezekiel Hopkins explica lo que son las obras de piedad, necesidad y caridad. Thomas Case nos aconseja sabiamente a honrar al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo en el día de adoración. Y, por último, Jonathan Edwards pone en claro que el Día del Señor no nos fue dado para ser una carga, sino para ser un tiempo de precioso regocijo, realmente un día de fiesta para el alma.

—Scott Brown