No desperdicie el hombre el tiempo. La vida es corta

Y el pecado presente está.

Nuestra vida no es más que una hoja que al suelo flota

Una lágrima que brota.

No tenemos tiempo para perder

En un mundo como el nuestro, todo serio tiene que ser.

Muchas vidas no tenemos, sino sólo una,

Una, sólo una;

Cuán sagrada esa vida debe ser

¡En este breve acontecer!

Día tras día de sagradas acciones rebosantes

Hora tras hora con una cosecha muy abundante.