3.      El movimiento puritano en el tiempo

  1. El movimiento puritano en el tiempo

Relataremos la historia de los puritanos en tres partes:

A. Antecedentes1 del movimiento puritano

B. El desarrollo del movimiento puritano

a través de la hermandad espiritual (1558-1603)

C. El florecimiento pleno del puritanismo (1603-1662).

A. Antecedentes del movimiento puritano

1). William Tyndale y la supremacía de la Biblia

La primera característica del movimiento puritano fue el amor por la Palabra de Dios. Antes del surgimiento del puritanismo, la ignorancia de la Palabra de Dios estaba muy extendida. En 1524, William Tyndale (c. 1495-1536) tomó la valiente decisión de desafiar la ley que prohibía la traducción de la Biblia y la ley que prohibía a los ingleses salir del país sin permiso.

Nacido en Gloucestershire, Tyndale se educó en Oxford, donde obtuvo su maestría en 1515. A partir de entonces entró en conflicto con el clero local, que profesaba su lealtad al Papa y a la tradición en lugar de las enseñanzas de la Biblia. Tyndale se horrorizó por la ignorancia imperante y, en una discusión con un oponente, afirmó en la casa de su patrón Sir John Walsh en Little Sodbury, Gloucestershire:

Si Dios me perdona la vida, dentro de muchos años haré que un muchacho que conduce el arado sepa más de las Escrituras que tú.

En el continente, Tyndale fue perseguido de un lugar a otro. Finalmente, fue traicionado y sufrió en prisión. En Vilvorde, cerca de Bruselas, en 1536 fue condenado a muerte por estrangulamiento y quema. Así terminó la vida de uno de los mayores héroes de Inglaterra.

William Tyndale fue un teólogo talentoso. Sus escritos teológicos, reunidos y publicados en 1572, representan una contribución formativa al desarrollo del cristianismo protestante, especialmente en la cuestión central de la justificación solo por la fe, solo por la gracia. Esto se puede ver en una competente respuesta que dio a Sir Thomas More (1478-1535), Lord Canciller inglés, quien escribió libros contra Tyndale.

Tyndale logró traducir e imprimir el Nuevo Testamento, además del Pentateuco y el libro de Jonás. Estos fueron introducidos de contrabando en Inglaterra. El ex fraile Miles Coverdale (1488-1568), un asociado de Tyndale, se dirigió a Suiza en busca de protección. Allí, usando el trabajo de Tyndale, tradujo toda la Biblia. Enrique VIII aprobó esta traducción. En 1537 se habían publicado dos ediciones en Inglaterra. Más tarde, la Biblia de Ginebra de 1560 se convirtió en la Biblia favorita de los puritanos. Entre 1579 y 1615 se imprimieron en Inglaterra al menos 39 ediciones de la Biblia de Ginebra. En la Biblia de Ginebra se incluía un catecismo predestinacionista y había notas marginales.2 Por ejemplo, las langostas de Apocalipsis 9:3 eran identificadas como obispos y arzobispos, monjes y cardenales.3

2). El papel de los mártires y el ministerio crucial de John Foxe

Durante el breve reinado de Eduardo (1547-1553), la posición protestante se consolidó. A la muerte de la reina María (1553-1558), Inglaterra quedó técnicamente realineada con Roma. Fue durante el reinado de María, apodada “María la Sanguinaria”, que más de 270 mártires protestantes fueron quemados en la hoguera. Entre ellos se encontraban artesanos y gente común. Entre los ejecutados por su fe se encontraban líderes de gran estatura como John Bradford, así como obispos distinguidos como John Hooper, Hugh Latimer, Nicholas Ridley y Thomas Cranmer, arzobispo de Canterbury.4

Así, bajo el reinado de María, algunos de los hijos más nobles de Inglaterra perdieron la vida. Las escenas horripilantes de cuerpos humanos quemándose vivos quedaron grabadas en la mente de la gente; ellos debieron ser la influencia principal que moldeó a los puritanos que los siguieron desde 1558 hasta 1662 y más allá. El efecto que esto tuvo para convertir a la gente del catolicismo romano al protestantismo es incalculable. Durante su reinado, María fue el mayor activo de Roma en Inglaterra. Desde su muerte, su memoria siempre ha sido la mayor carga de Roma en Inglaterra.5

El testimonio de los mártires fue extraordinario. Su impacto se incrementó enormemente a través de los industriosos escritos de John Foxe. Nacido en Lancashire en 1517, Foxe comenzó sus estudios en Oxford a los 16 años. Sus estudios fueron decisivos para su conversión cuando obtuvo su maestría. Debido a sus convicciones protestantes, Foxe sufrió una pobreza extrema. Los eruditos en aquellos días dependían de mecenas ricos que les dieran alojamiento y comida a cambio de servicios de enseñanza. Incapaz de encontrar un puesto así en Londres, Foxe casi murió de hambre. Un día se sentó desconsolado en el cementerio de San Pablo. Un extraño se le acercó y le entregó una generosa suma de dinero. Tres días después, consiguió un puesto en la casa del conde de Surrey en Reigate, donde enseñó a los hijos del conde.

Cuando María subió al trono, Foxe se fue al continente, donde se unió a los refugiados ingleses, primero en Frankfurt y luego en Basilea. Ya había comenzado a recopilar materiales para su trabajo sobre los mártires desde la época de los apóstoles hasta el reinado de la reina María. Foxe era esencialmente un hombre de letras, meticuloso en los detalles. Su fiabilidad en cuanto a la precisión ha sido cuestionada, pero no refutada. La obra de Foxe finalmente se amplió a 1700 páginas en folio6, publicadas en 1563 como The Acts and Monuments of these latter perilous days(Los actos y monumentos de estos últimos días peligrosos), pero conocida popularmente entonces y ahora como Foxe’s Book of Martyrs(El libro de Foxe de los mártires). Se colocó en las catedrales, en las iglesias parroquiales y en los salones de las empresas públicas. Nunca antes había aparecido una obra en inglés en semejante escala, y ciertamente nunca en un momento como este. Daniel Neal declara:

Ningún libro ha infligido jamás una herida tan mortal al papado7 como este. Estaba dedicado a la reina y gozaba de tan buena reputación que se ordenó colocarlo en las iglesias, donde despertó en el pueblo un horror y un aborrecimiento invencibles hacia esa religión que había derramado tanta sangre inocente.8

Junto con la Biblia, Book of Martyrs de Foxe se convirtió en un libro familiar en muchos hogares.9 Fue el principal medio práctico para convertir a Inglaterra al protestantismo. El poderoso testimonio de los mártires marianos en sus muertes agonizantes conmovió corazones y llevó las mentes a considerar las razones que inspiraron tal fe. Además, los escritos de Foxe se usaron para inculcar en el puritanismo el ideal del héroe cristiano: la persona que da testimonio fiel de Cristo, incluso hasta la muerte. Para ellos era glorioso que los mártires pudieran triunfar sobre el último y más temido enemigo. Morir bien era parte de la mentalidad puritana. Vemos esto en la descripción que hace Bunyan en El progreso del peregrino (Pilgrim’s Progress)10 de los diversos personajes que llegan a cruzar el Río de la Muerte. ¿Recuerdan al Sr. Desesperación? Sus últimas palabras fueron: “¡Adiós noche, bienvenido día!”.

Foxe inmortalizó los dichos de los mártires antes de morir, como las palabras del obispo Hugh Latimer al obispo Ridley cuando sufrieron juntos en la hoguera:

Tenga ánimo, maestro Ridley, y sea un hombre. Hoy encenderemos una vela, por la gracia de Dios, en Inglaterra, que confío que nunca se apagará.

En el lugar de Oxford donde esto ocurrió hay un monumento conmemorativo.

John Foxe inspiró y promovió la idea de Inglaterra como una nación elegida,11 un pueblo apartado de todos los demás, un pueblo especialmente llamado a preservar y promover la Palabra de Dios.12

3). Los movimientos de reforma luterano y ginebrino

El impulso para la reforma llegó a Inglaterra a partir de los escritos y el ejemplo de los reformadores continentales en su conjunto. Martín Lutero (1483-1546) fue la influencia temprana dominante, pero más tarde Juan Calvino (1509-1564) ejerció un profundo efecto en Inglaterra. El estilo de predicación de Calvino, texto por texto, libro tras libro de las Escrituras, y su ejemplo de reforma en Ginebra impresionaron a los refugiados ingleses. Había alrededor de cien refugiados ingleses en Ginebra en la época del reinado de terror de María. Estos refugiados captaron la visión de la reforma completa de la iglesia en su forma de gobierno y su forma de culto. A varios de los refugiados que regresaron en la época de la ascensión al trono de Isabel se les dio un alto y privilegiado puesto en la Iglesia establecida. Para su decepción, se dieron cuenta de que la reforma radical sería bloqueada.

A su debido tiempo, la visión de una iglesia reformada según el modelo de Ginebra y convertida en presbiteriana fue retomada por Thomas Cartwright (1535-1603), un profesor popular en Cambridge. Las conferencias de Cartwright sobre los Hechos de los Apóstoles en 1570 tuvieron un tremendo impacto y alentaron los intentos de lograr una reforma en el gobierno de la iglesia. Dos de sus discípulos, John Field y Thomas Willcox,13 escribieron en detalle sobre este tema en 1572 bajo el título An Admonition to Parliament(Una advertencia al Parlamento). Este escrito era contundente e inflexible, pero sumamente impopular entre el gobierno. Field y Willcox pronto se encontraron en prisión.

Cuando Cartwright fue cuestionado y acusado de error, respondió redactando una declaración que resumía las cuestiones de la siguiente manera:

  1. Los arzobispos y arcedianos (el sistema episcopal) debían ser abolidos.

  2. Los oficiales de la iglesia debían seguir el modelo del Nuevo Testamento. Los obispos,14 o ancianos, debían predicar y los diáconos cuidar de los pobres.

  3. Cada iglesia debía ser gobernada por su propio ministro y ancianos.

  4. Ningún hombre debía solicitar un ascenso eclesiástico.

  5. Los oficiales de la iglesia debían ser elegidos por la iglesia y no por el estado.

B. El desarrollo del movimiento puritanohasta la Hermandad espiritual (1558-1603)

1). Contexto historico

Cuando Isabel llegó a Londres el 23 de noviembre de 1558, tenía veinticinco años. Excepcional en su capacidad para medir las fuerzas políticas, comprendía bien las emociones y los deseos de su pueblo. Más que cualquier otro monarca Tudor, Isabel controlaba tanto el gobierno como la política eclesiástica. Hablaba latín, francés e italiano con fluidez y podía leer griego. Isabel decidió trabajar por el establecimiento de una nación fuerte y unida con una iglesia nacional unida. William Cecil, el ministro principal de Isabel, creía que “el estado nunca podría estar a salvo donde hubiera tolerancia entre dos religiones”.

En el momento de la ascensión de Isabel al trono, la contienda entre el catolicismo y el protestantismo para ganar los corazones del pueblo estaba indecisa. La mayoría estaba dispuesta a conformarse con uno u otro bando. La administración de Isabel era moderadamente protestante. Excluyó a los católicos romanos plenamente comprometidos, pero tampoco había protestantes en el bando ginebrino. Isabel mantuvo un equilibrio entre los electorados católicos romanos y protestantes. Incluso en materia de matrimonio mantuvo a todos en la incertidumbre. El matrimonio con un príncipe extranjero tendría enormes implicaciones políticas y religiosas. En cualquier caso, nunca se casó. Era menos violenta que su media hermana María. Sin embargo, al menos dos anabaptistas15 fueron quemados en la hoguera en 1575, y líderes separatistas16 como Greenwood, Barrowe y Penry fueron ejecutados en la horca en 1593.

El Papa excomulgó a la reina Isabel en 1570, lo que reforzó la oposición al Papa y ayudó a la causa protestante en Inglaterra. En 1588, España realizó un esfuerzo masivo para invadir Inglaterra. La Armada Española consistía en una flota impresionante de 130 barcos destinados a transportar 50,000 soldados como fuerza de ataque. La Armada sufrió una derrota abrumadora. Menos de la mitad de los barcos españoles regresaron a casa. Este acontecimiento fortaleció aún más al partido protestante en Inglaterra, ya que los ingleses, entonces como ahora, valoran su nacionalidad. Resentían la amenaza de la España católica romana, una nación famosa por la Inquisición,17 un sistema de persecución de lo más horrible y diabólico.

Para apreciar las condiciones en las que se formó la hermandad de pastores puritanos piadosos, es importante entender Acts of Supremacy and Uniformity (Actos de supremacía y uniformidad) and the new Prayer Book(Libro de oraciones), que se impusieron a Inglaterra en 1559. El efecto de la Ley de Supremacía declaró a Isabel como “Cabeza Suprema de la Iglesia de Inglaterra”.

La manera en que adoramos a Dios es un tema delicado. No es sorprendente que la presión para que los ministros usen la sobrepelliz (una prenda blanca suelta que cubre la cabeza) haya causado resentimiento. La mayoría se conformó por el bien de la paz. Otros se negaron. Un cura18 de Manchester predicó que “la sobrepelliz es un trapo del papa y una poderosa herejía en la iglesia, y quien la sostiene no puede salvarse”. Un ministro que compareció ante el obispo de Lichfield en 1570 la llamó “una marca contaminada y maldita de la bestia” y advirtió que gracias al uso de “tales trapos del anticristo, la gente se alejará de Dios y se convertirá en un segundo papado que será peor que el primero”.19 La aplicación de las leyes que imponía la conformidad variaba de un lugar a otro. Muchos obispos tenían poco deseo de perseguir a los ministros que, después de todo, eran protestantes.

2). Formación de la hermandad

El origen del movimiento puritano se encuentra en una hermandad espiritual de pastores y predicadores dotados que surgió en las décadas de 1580 y 1590. Algunos de los más conocidos fueron Richard Greenham, Henry Smith, Richard Rogers, Laurence Chaderton, Arthur Hildersam, John Dod, John Rogers y William Perkins. Los puritanos se multiplicaron gracias a la obra de estos líderes, que se hicieron famosos no solo por su predicación sino también como médicos del alma. Describiré brevemente a cuatro líderes de esa primera hermandad.20

En primer lugar, estaba Richard Greenham (1531-1591). Greenham abandonó el ambiente académico de Cambridge, donde había sido tutor en 1570, para dedicarse al trabajo pastoral en el humilde pueblo de Dry Drayton, a unos ocho kilómetros de Cambridge. Allí trabajó durante veinte años, predicando solo ocasionalmente. Greenham era un pastor por excelencia, un médico espiritual capaz de discernir las experiencias profundas del alma, un experto en aconsejar y consolar. Se levantaba siempre, tanto en invierno como en verano, a las cuatro de la mañana. Rechazó varios ascensos lucrativos y abundó en actos de generosidad hacia los pobres.

Los jóvenes llegaron a vivir a Dry Drayton, formando una “Escuela de Cristo”, dedicándose a las Escrituras y a la aplicación de la Palabra en sus propias almas y en las de los demás. ¿Por qué una situación de aldea debería ser emocionante? La respuesta es que aquí vemos un microcosmos21 de una obra más amplia: el arraigo del evangelio en la Inglaterra rural. Richard Greenham fue criticado por su inconformismo22 y por la manera en que dirigía los servicios de adoración. Era pasivo en su resistencia. No quería discutir sobre cosas que consideraba adiáfora, es decir, cosas indiferentes (Ro. 14:5). Predicaba a Cristo y a Él crucificado, y simplemente suplicaba tolerancia para seguir siendo un fiel ministro de Cristo. Disfrutaba de la amistad de hombres influyentes, que siempre se las arreglaban para decir algo bueno de él y así evitar que se metiera en problemas.

En segundo lugar, Richard Rogers (1550-1620). En 1574, Richard Rogers se convirtió en predicador de la Palabra de Dios en el pueblo de Wethersfield. Allí trabajó por la conversión de las almas, pero también por la mortificación del pecado23 en su propia alma. Al igual que Greenham, tenía una escuela en su casa para jóvenes.

Habiéndose comprometido primero con los rigores de la vida piadosa, escribió en detalle sobre la vida piadosa práctica. Esto se llamó The Seven Treatises(Los tratados siete), una obra que tuvo siete ediciones antes de 1630. Su amigo cercano y vecino, Ezekiel Culverwell, expresó el deseo de que los lectores del libro pudieran haber visto la práctica de su autor con sus propios ojos y escuchado su doctrina con sus propios oídos. Aquí vemos ilustrada una fascinación por la esencia de la piedad. Rogers llevaba un diario; en él se puede ver a un hombre caminando lo más cerca posible de Dios. Una de sus series de exposiciones, sus discursos sobre el libro de los Jueces, se hizo muy famosa.24

No debemos imaginar que Rogers llevó una vida fácil, siendo atendido por sirvientes para que pudiera entregarse a ejercicios espirituales. Además del cuidado de su numerosa familia inmediata, leemos de él:

Consideraba como su deber meditar, estudiar y escribir al mismo tiempo que llevaba a cabo con no menos conciencia las actividades de un jefe de familia, un granjero, una figura del campo, un predicador, un pastor, un reformador, un director de un internado.25

En tercer lugar, estaba William Perkins (1558-1602). Perkins trabajó en Cambridge con notable efecto. En él se combinaban, en un grado notable, las cualidades espirituales y las habilidades ministeriales típicas de la hermandad. Se destacó tanto en el púlpito como con la pluma, manteniendo al impresor de la universidad ocupado con muchos libros. Más que las de cualquier otro ministro de su tiempo, sus obras publicadas se encontraban en los estantes de la generación que lo siguió. Fue el primero en escribir una exposición completa de la predicación en The Art of Prophesying(El arte de profetizar).26 Típico de los puritanos, el enfoque de Perkins a la predicación era esencialmente aplicativo. En la preparación, consideró las necesidades de cada tipo de oyente en la congregación. Aunque murió tan joven, sus escritos excedieron en cantidad y calidad a todos los demás autores puritanos hasta ese momento.

William Perkins no era un académico de torre de marfil. Por ejemplo, se dedicó a obtener permiso para ministrar a los prisioneros en la cárcel. Ganó almas para Cristo de entre ellos, tal como lo hizo entre las enormes multitudes que acudieron a escucharlo predicar en St. Andrews. Se dice de él que sus sermones eran, al mismo tiempo, toda Ley y todo Evangelio: toda Ley para exponer la vergüenza del pecado, y todo Evangelio para ofrecer un perdón completo y gratuito para los pecadores perdidos. Su ministerio fue un despertar que conmovió a las almas perdidas para que vieran la realidad de la condenación eterna. Perkins tenía tal talento para la elocuencia que se decía que la forma en que pronunciaba la palabra condenación hacía temblar a los pecadores. Perkins murió joven. Su pérdida fue dolorosa.

En cuarto lugar, Laurence Chaderton (1537-1635).Laurence Chaderton vivió casi cien años. Publicó poco. Procedía de una familia católica romana adinerada que lo “abrumaba con la superstición papista”.27 Sufrió la desheredación cuando abrazó el evangelio y el puritanismo. Un benefactor muy conocido de esa época fue Sir Walter Mildmay, quien fundó el Emmanuel College en la Universidad de Cambridge. Sir Walter eligió a Chaderton para que fuera rector de ese colegio,28 puesto que ocupó durante cuarenta años. Fue profesor durante cincuenta años en la iglesia de San Clemente, en Cambridge. Cuando finalmente decidió dejar su puesto de profesor en San Clemente, cuarenta ministros le rogaron que continuara, alegando que debían su conversión a su ministerio. Hay una descripción de él predicando durante dos horas cuando anunció que ya no abusaría de la paciencia de sus oyentes; ante lo cual la congregación gritó: “¡Por amor de Dios, señor, continúe! ¡Continúe!”

El crecimiento del puritanismo se debió a pastores de este tipo, cuyas vidas y ejemplos piadosos capturaron la imaginación de muchos. Sin embargo, como hemos visto en el caso de William Perkins y Laurence Chaderton, el papel de la Universidad de Cambridge fue enorme en el avance del puritanismo. Las universidades con fondos puritanos como Emmanuel y Sidney Sussex produjeron un suministro constante de pastores y predicadores puritanos talentosos.

3). Otros factores

Al rastrear el surgimiento del puritanismo, también debemos tener en cuenta el papel de las cátedras. En las ciudades de mercado, los magistrados contrataban a sus propios predicadores y organizaban sermones entre semana. Se establecieron cátedras que eran un medio de eludir el sistema de conformidad con el Prayer Book(Libro de oraciones) y el ceremonial de la iglesia, que se exigía a todos los ministros parroquiales oficiales. Richard Rogers de Wethersfield y Henry Smith de St. Clement Danes en Londres actuaron oficialmente como conferenciantes. Entre 1560 y 1662, al menos 700 clérigos ocuparon conferencias en un momento u otro en Londres. De ellos, al menos el 60 por ciento eran puritanos.29 El patrocinio de los nobles y la alta burguesía jugó un papel importante en el avance del movimiento puritano. Los mecenas ricos apoyaron y protegieron a los predicadores puritanos.

Durante el reinado de Isabel, el lugar de las _profecías_cobró gran importancia. Se trataba de reuniones para predicar sermones expositivos y debates, que se volvieron muy populares. Isabel se sintió amenazada y trató de suprimir las profecías. El arzobispo Edmund Grindal se negó a llevar a cabo su voluntad y argumentó a favor de las profecías. Por su fidelidad, fue suspendido de su cargo durante los últimos siete años de su vida y confinado en su casa durante la mayor parte de ese tiempo. En mayo de 1577, la propia reina envió cartas a los obispos ordenándoles que suprimieran las reuniones de profetización.

C. El florecimiento pleno del puritanismo (1603-1662

Este período de 1603 a 1662 fue turbulento, una época en la que el conflicto entre la Corona y el Parlamento llegó a su clímax en la guerra civil. El pluralismo religioso30 surgió en la década de 1640. La historia de los puritanos alcanzó su apogeo en este período, especialmente como se ve en la Asamblea de Westminster. Es vital conocer la historia, que ahora esbozaremos en cinco fases:

  1. Jacobo I

  2. Carlos I y el arzobispo Laud

  3. Guerra civil y ascenso de Oliver Cromwell

  4. Ascenso puritano

  5. Restauración de la monarquía y decadencia del puritanismo.

1). Jacobo I

Isabel I murió en 1603. Se había propuesto hacer grande a Inglaterra, y en eso vio un éxito considerable. A pesar de sus rabietas, enfados e irracionalidades personales, su reinado fue un período de estabilidad política, especialmente a la luz de lo que vendría después a mediados del siglo XVII. Como ya se ha señalado, a principios del siglo XVII, los puritanos representaban aproximadamente el diez por ciento del cuerpo del clero de la Iglesia de Inglaterra.

Los puritanos albergaban grandes esperanzas de que Jacobo (Jacobo VI de Escocia, Jacobo I de Inglaterra), procedente de la Escocia presbiteriana, anunciaría la reforma de la iglesia. Se llevaron una triste decepción. Una petición conocida como la Petición del Milenio, que se cree que representaba a unos 1,000 puritanos, fue presentada a Jacobo I en su camino de Escocia a Londres. Esta petición instaba a la reforma y condujo a la conferencia conocida como la Conferencia de Hampton Court. Esta tuvo lugar en tres días separados en enero de 1604, en el Palacio de Hampton en Londres.

Jacobo era muy inteligente. Entendía bien las complejidades del gobierno de la iglesia. Él creía en el “derecho divino de los reyes”, es decir, que desobedecer al rey es desobedecer a Dios. Jacobo tenía toda la intención de mantener el poder supremo, ya que estaba harto de los presbiterianos cascarrabias en Escocia. Estaba claro como la luz del día que los puritanos deseaban “presbiterianizar” la Iglesia de Inglaterra. A medida que avanzaba la Conferencia de Hampton Court, el rey Jacobo se volvía cada vez más irascible. Hizo afirmaciones dogmáticas como: “¡Si no hay obispo,31 no hay rey!” y “El presbiterio está de acuerdo con la monarquía tanto como Dios con el diablo”. Y a los teólogos puritanos32 les dijo: “Será mejor que se apresuren y se amolden, o serán acosados y expulsados del país”. La conferencia terminó en un verdadero alboroto real de mal humor. Sin embargo, el rey estuvo de acuerdo con una nueva traducción de la Biblia conocida como la Versión Autorizada (o Versión del Rey Jacobo), que se completó en 1611. Por lo demás, las concesiones fueron pocas e insignificantes.

Entre 1604 y 1609, cerca de ochenta clérigos fueron privados de sus medios de vida por su no conformidad, la mayoría de ellos antes de 1607. Se había dicho a los obispos que persuadieran en lugar de obligar a la adhesión a la práctica anglicana. En el Parlamento, los piadosos hicieron campaña por la reinstalación de los ministros privados.33

El rey Jacobo envió delegados al Sínodo de Dort. Celebrado en 1618-19 en los Países Bajos, este fue un evento importante en la historia de la iglesia cristiana. La conferencia afirmó la posición calvinista ortodoxa sobre la soberanía de Dios34 frente a los principios del arminianismo. Jacobo apoyó la posición calvinista contra los arminianos. Posteriormente, se volvió ambivalente sobre el tema. En 1624, Richard Montagu publicó un tratado anticalvinista con el título A New Gagg for an Old Goose(Una nueva broma para un viejo ganso). Esto formaba parte de una tendencia creciente hacia el arminianismo en la Iglesia nacional.35

2). Carlos I y el arzobispo Laud

Jacobo I murió en 1625. Carlos I, apuesto, digno y casto, fue entronizado como rey. Sin embargo, a diferencia de Isabel y su padre Jacobo, carecía de habilidad política, especialmente en el arte de mantener los controles y equilibrios, algo esencial en política. Carlos se casó con Enriqueta María, hermana del rey francés reinante Luis XIII. María era una ferviente católica romana. Se entrometió en los asuntos de Estado, lo que creó una sospecha constante entre los miembros del Parlamento y en la nación. Estas sospechas se mezclaron con el miedo a medida que la causa del protestantismo en el continente europeo retrocedía, lo que ponía en peligro a muchos protestantes.

Guillermo Laud se convirtió en el consejero de confianza de Carlos. Desde la ascensión de Carlos al trono en 1625, Laud ejerció el poder, pero este se formalizó cuando se convirtió en arzobispo de Canterbury en 1633. Jacobo había advertido a Carlos que Laud no entendía al pueblo escocés: “No conocía el estómago de ese pueblo”. Esta fue una advertencia que Carlos no escuchó. Laud era hostil en todos los sentidos a la enseñanza puritana. Uno de sus primeros actos como arzobispo fue fomentar los juegos y pasatiempos en el día del Señor, lo que antagonizó a los puritanos. Era un arminiano declarado, con su énfasis en el libre albedrío y el rechazo de la predestinación. Laud era supersticioso. Abrazó las formas externas del culto católico romano, pero rechazó la autoridad del Papa. Su idea de lo que llamó “La hermosura de la santidad” (Sal. 29:2) consistía en rituales y ceremonias. Hasta el día de hoy, muchas iglesias anglicanas tienen altares en el extremo este. Aunque el derecho canónico36 siempre se refiere a “la mesa sagrada”,37 la idea del altar se perpetúa. El mensaje de un altar es el del sacrificio. Laud creía que el altar era “el lugar más grande de la residencia de Dios sobre la tierra, sí, más grande que el púlpito”.38

El famoso historiador Lord Thomas Macaulay (que no comprendía la espiritualidad de los puritanos) ciertamente tenía la medida de William Laud y escribió sobre él:

De todos los prelados de la Iglesia Anglicana, Laud era el que más se había alejado de los principios de la Reforma y el que más se había acercado a Roma… Era por naturaleza imprudente, irritable, rápido para sentir por su propia dignidad, lento para simpatizar con los sufrimientos de los demás y propenso al error (común en los hombres supersticiosos) de confundir sus propios estados de ánimo malhumorados y malignos con emociones de celo piadoso. Bajo su dirección, cada rincón del reino estaba sujeto a una inspección constante y minuciosa.39. Cada pequeña congregación de separatistas fue perseguida y desmantelada.40

La hipérbole de Macaulay41 describe con precisión el celo de los perseguidores, pero podemos estar agradecidos de que no todas las asambleas separatistas fueron desmanteladas.

Como arzobispo, Laud ejercía el poder de arrestar y encarcelar a quienes no se sometían. Usaba un tribunal llamado “la Cámara de las Estrellas” para interrogar y perseguir. Un ejemplo de la crueldad de Laud se ve en el caso de un tal Dr. Alexander Leighton, padre del conocido obispo Robert Leighton. Sin ninguna defensa ni derecho de apelación, Leighton fue enviado a la prisión de Newgate. Cuando fue llevado ante un tribunal arbitrario, fue condenado a que le cortaran las orejas, le cortaran la nariz por ambos lados, lo marcaran en la cara con una doble S (sembrador de sedición), lo azotaran dos veces, lo pusieran en la picota42 y luego lo sometieran a cadena perpetua. Cuando se pronunció esta escandalosa sentencia, Laud dio gracias a Dios.43 Otros personajes conocidos que recibieron un trato bárbaro similar fueron William Prynne, John Bastwick, Henry Burton y John Lilburne.

Los puritanos sufrieron una persecución encarnizada. Entre 1629 y 1640, 20,000 hombres, mujeres y niños partieron hacia Nueva Inglaterra, incluidos setenta y nueve ministros, veintiocho de los cuales regresaron cuando las condiciones mejoraron en su país.44 Muchos de ellos hicieron su éxodo a través de los Países Bajos. Entre los líderes más famosos que se establecieron en Nueva Inglaterra se encuentran Thomas Hooker, John Cotton y Thomas Shepard. Cabe destacar el papel de William Ames (1576-1633), un puritano cuyo ministerio principal se ejercía en Holanda, pero sus escritos eran muy populares en Nueva Inglaterra. The Marrow of Theology (La médula de la teología) fue su libro más influyente.

Carlos gobernó el país sin Parlamento entre 1629 y 1640. La administración se mantenía a través de los tribunales del condado. El poder político estaba en gran medida en manos de unos 60 nobles o pares, aristócratas muy ricos que poseían la mayor parte de las tierras. Por debajo de ellos estaba la alta burguesía. Cuando la Guerra Civil comenzó en serio en 1642, los pares y la nobleza estaban divididos casi por igual en su lealtad hacia el rey.

3). Guerra civil y ascenso de Oliver Cromwell

Cuando Laud intentó imponer el Church of England’s Prayer Book(Libro de oraciones) and Liturgy (Liturgia) en la Escocia (presbiteriana) en 1638, fue como encender una cerilla para secar pólvora. Esto se pone de relieve por un famoso incidente en la iglesia de St. Giles, Edimburgo. Jenny Geddes, enfurecida por un pomposo decano con una sobrepelliz blanca que caminaba por el pasillo para anunciar la lectura, agarró su taburete y se lo arrojó. En el idioma actual, gritó: “¡Miserable advenedizo! ¿Dirás misa en mi oído?” El ejemplo de Jenny animó mucho a otros a resistir la imposición de rituales papales que odiaban. En 1638, Carlos movilizó un ejército para someter a Escocia, pero el ejército inglés fue derrotado rotundamente y en 1639 se negoció una tregua.

Las tensiones entre el Parlamento y el rey aumentaron. Las manifestaciones en Londres contra la autoridad real y el papado fueron rápidamente reprimidas. El rey intentó afirmar su propia autoridad sobre el Parlamento. El 4 de enero de 1642, con una banda de hombres armados, entró en la Cámara de los Comunes para arrestar al líder del Parlamento, John Pym, y a otros cuatro líderes. Esto salió mal. Los cinco habían sido advertidos. Justo a tiempo, escaparon en barcaza por el río Támesis y se escondieron en la ciudad. Esta acción del rey incitó a mucha más oposición a sí mismo. Se estaba gestando una revolución. Por su propia seguridad, Carlos se vio obligado a abandonar Londres. En mayo de 1642, había establecido su cuartel general en York.

La primera batalla de la Guerra Civil, que se produjo a continuación, tuvo lugar en Edgehill en octubre de 1642. El resultado fue un empate. Al principio parecía que había un equilibrio de poder entre los realistas (Cavaliers) y las fuerzas parlamentarias (Roundheads). En un intento de romper lo que era un punto muerto militar, el Parlamento firmó la Liga Solemne y el Pacto con los escoceses.45

En enero de 1644, un ejército escocés cruzó la frontera. En julio de 1644, los ejércitos combinados de Escocia, Yorkshire (liderados por Sir Thomas Fairfax) y la Asociación Oriental, liderada por Oliver Cromwell y el conde de Manchester, lucharon y ganaron la batalla de Marston Moor. Fue el papel y el éxito de Oliver Cromwell en esta batalla lo que creó su reputación militar y le valió a sus soldados el apodo de “Ironsides”.

Esta victoria no tuvo continuidad. Algunos de los líderes parlamentarios, especialmente el conde de Essex, eran débiles e indecisos. El Parlamento se dio cuenta de que se necesitaba un liderazgo más decidido y resuelto. La victoria no se podía lograr sin mejores generales y la reorganización del ejército. Cromwell culpó a uno de los líderes, el conde de Manchester, por retirarse en lugar de atacar al enemigo. Manchester dio una respuesta que es muy reveladora, porque muestra lo que estaba en juego si los Roundheads perdían esta guerra contra los Cavaliers:

Si derrotamos al Rey 99 veces, él sigue siendo Rey, y su posteridad; y nosotros somos sus súbditos todavía. Pero si el Rey nos derrota una vez, nos colgarían y nuestra posteridad se hundiría.

En 1645 el ejército se reorganizó como el Nuevo Ejército Modelo. El comandante en jefe era Sir Thomas Fairfax, de solo treinta y tres años. Su general de caballería era Cromwell. En las batallas de la Guerra Civil a partir de ese momento, la disciplina militar y las estrategias de Cromwell resultaron decisivas. Lord Macaulay describe a Oliver Cromwell como alguien que temía a Dios y era celoso de la libertad pública. Escribe:

Con esos hombres llenó su propio regimiento y, mientras los sometía a una disciplina más rígida que la que se había conocido nunca en Inglaterra, administraba a su naturaleza intelectual y moral estimulantes de una potencia temible… Fairfax, un soldado valiente, pero de entendimiento mezquino46 y temperamento irresoluto, era el Lord General nominal de las fuerzas; pero Cromwell era su verdadero jefe… Cromwell se apresuró a organizar todo el ejército sobre los mismos principios sobre los que había organizado su propio regimiento… Lo que principalmente distinguía al ejército de Cromwell de otros ejércitos era la moral austera y el temor de Dios que impregnaba todos los rangos. Los realistas más celosos reconocen que en su campamento no se escuchaba ningún juramento, no se veían borracheras ni juegos de azar, y que durante el largo dominio de los soldados, la propiedad del ciudadano pacífico y el honor de las mujeres se consideraban sagrados.47

Cromwell se rodeó de hombres de oración. Dirigió a sus hombres a la batalla. Poseía una asombrosa capacidad para medir la moral de sus soldados y sabía exactamente el momento adecuado para atacar por la victoria. Cromwell libró muchas batallas y nunca perdió una. Cuando recordamos que no se entrenó en una academia militar, sino que fue su propio arquitecto en la guerra, debe pasar a la historia como uno de los más grandes generales de todos los tiempos. La autora católica romana Lady Antonia Fraser en su biografía48 dice de Cromwell como estratega:

Lograr lo que era necesario hacer, y lograrlo perfectamente, es una distinción poco común, sea cual sea la escala. Es eso lo que le da a Cromwell, a él también, el derecho a ser colocado en el salón de la fama.

4). El ascenso puritano

El arzobispo Laud fue encarcelado por el Parlamento en 1641 y ejecutado por traición mediante decapitación en la Torre de Londres en enero de 1645. El gobierno de la iglesia por parte de los obispos fue abolido en 1646. La victoria progresiva del Parlamento en la guerra trajo consigo una nueva serie de problemas. Hubo una división en el Parlamento entre los presbiterianos y los independientes. La mayoría presbiteriana en el Parlamento detestaba y temía al ejército en el que dominaban los independientes. Hubo disturbios en el ejército debido a los salarios impagos. En 1647, Carlos negoció un tratado secreto con los escoceses, lo que llevó a una reanudación de la guerra civil. La duplicidad de Carlos llevó al ejército a llevarlo a juicio, y en enero de 1649 fue ejecutado por traidor a la Mancomunidad de Inglaterra.

Carlos II fue reconocido en Escocia. El ejército que lo apoyaba fue derrotado por Cromwell en la batalla de Dunbar en 1650. Exactamente un año después, los ejércitos que apoyaban a Carlos II fueron derrotados por Cromwell en Worcester. Esa victoria del Parlamento puso fin a la Guerra Civil. Carlos II huyó a Francia. Cromwell se convirtió en el Lord Protector y gobernó a través del Parlamento. Era un firme creyente en la libertad religiosa y en ese aspecto se adelantó a su tiempo.

El 12 de junio de 1643, el Parlamento aprobó una ordenanza que convocaba una asamblea de teólogos eruditos y piadosos para establecer el gobierno y la liturgia de la Iglesia de Inglaterra. El 1 de julio se reunió la Asamblea de Westminster, la primera de 1,163 reuniones hasta febrero de 1649. Había 151 miembros nominados, 121 de los cuales eran teólogos y 30 laicos. La Asamblea completó la Confesión de Fe de Westminster, los Catecismos Mayor y Menor y el Directorio del Culto Público. La influencia de estos materiales, en particular la Confesión, en las generaciones posteriores en todo el mundo ha sido inmensa. Los congregacionalistas en 1658 y los bautistas en 1677 abrazaron la misma confesión, haciendo enmiendas para el gobierno de la iglesia y el bautismo que constituirían aproximadamente el diez por ciento del total.

La profundidad y calidad del liderazgo entre los pastores puritanos a mediados del siglo XVII es única en la historia de la iglesia de Cristo en Inglaterra. Algunos de los puritanos más conocidos de esta época fueron Robert Bolton, Robert Harris, Jeremiah Burroughs y William Gouge. Entre los puritanos más famosos que vivieron durante el período de 1640-1660 y más allá, cuyas obras han sido republicadas en su totalidad o en gran parte en nuestra generación, están Thomas Goodwin, Thomas Manton, Stephen Charnock, John Owen, Richard Baxter, John Bunyan, John Flavel, William Bridge, David Clarkson, George Swinnock, Richard Sibbes y John Howe.

De los líderes que participaron en la Asamblea de Westminster, William Gouge es uno de los más conocidos. Sostuvo el ministerio más largo y poderoso, posiblemente, de la historia de Londres. Se destaca Edmund Calamy, a quien algunos estimaban como el líder del partido presbiteriano. Predicó con frecuencia en el Parlamento. Hanserd Knollys y Henry Jessey eran bautistas. Sus biografías han inspirado a los bautistas en los últimos años.49 Además de las obras inmortales de John Bunyan, El progreso del peregrino y La guerra santa, hay muchos libros famosos que siguen siendo republicados. Body of Divinity (Cuerpo de la Divinidad) de Thomas Watson es un ejemplo y Reformed Pastor (El pastor reformado) de Baxter es otro.50

5). Restauración de la monarquía y decadencia del puritanismo

En 1658 murió Oliver Cromwell. Pronto se hizo evidente que Richard Cromwell no podía ocupar el papel de líder de su padre. Para evitar más trastornos, se buscó la opción de restaurar la monarquía. En Breda, Holanda, Carlos II prometió respetar las conciencias sensibles. Cuando llegó al poder, su promesa pronto fue desmentida por feroces deseos de venganza entre los anglicanos, que ahora tenían la sartén por el mango. De 1643 a 1654, alrededor del 34 por ciento de los 8,600 clérigos de las parroquias habían sufrido acoso de algún tipo; así como expulsión por razones legítimas de incompetencia, pero también por dar apoyo a la causa monárquica o al papado.51

En enero de 1661, Thomas Venner, un líder del movimiento de la Quinta Monarquía,52 adquirió prominencia. En una ocasión anterior, había sido arrestado por planear una insurrección contra Cromwell, pero se libró de la ejecución. Dirigidos por Venner, unos cincuenta seguidores aterrorizaron algunas zonas de Londres. Veintidós personas fueron asesinadas. Los elementos salvajes y los desórdenes civiles provocados por fanáticos de este tipo favorecieron a los anglicanos gobernantes, que no discriminaban. La anarquía proporcionó una excusa a las autoridades para reprimir a todos los no conformistas. En vano, los bautistas intentaron desvincularse de Venner. El 10 de enero de 1661 se aprobó una proclama real que prohibía todas las reuniones de “anabaptistas, cuáqueros y hombres de la Quinta Monarquía”. En poco tiempo, más de 4,000 cuáqueros fueron encarcelados. Los soldados armados sacaban a los bautistas de sus camas por la noche y los metían en la cárcel. Esta fue la época en la que Bunyan pasó doce años en prisión. Él sobrevivió; muchos no.

A continuación se promulgó una legislación contra toda inconformidad, conocida como el Código Clarendon, llamado así en honor al conde de Clarendon. En 1662 se aprobó una ley que exigía una estricta conformidad con la Iglesia de Inglaterra. Si los clérigos no habían sido ordenados episcopales, debían ser reordenados. Se exigía el consentimiento para cada parte del Libro de Oración Común(Libro de oración común). Todos los ministros debían prestar juramento de obediencia canónica y renunciar a la Liga Solemne y Pacto.

Estas exigencias tuvieron un efecto devastador sobre los puritanos, cuyas conciencias no podían someterse a estas condiciones. Las estimaciones varían, pero se calcula que unos 2,000 fueron obligados a abandonar sus puestos de trabajo.53 Entre ellos se encontraban algunos que ocupaban puestos docentes. Solo podemos adivinar cuántos puritanos decidieron permanecer en la Iglesia Nacional a pesar de las presiones para que se adaptaran.54 Entre los que permanecieron se encontraba el conocido William Gurnall, autor de The Christian in Complete Armour(El cristiano con armadura completa).

1662 marca el comienzo de la decadencia de los puritanos ingleses. El período que sigue se conoce como la era de la “disidencia”. Los últimos puritanos conocidos que pasaron de este mundo fueron John Howe (que murió en 1705) y Thomas Doolittle (que murió en 1707).55

1662, entonces, es un punto de inflexión importante en la historia de los puritanos. La influencia de su predicación disminuyó entonces, pero su ministerio de escritura continuó. Algunos de los tratados puritanos más valiosos fueron escritos en el período posterior a 1662. Un ejemplo es el de John Owen. Por ejemplo, su monumental comentario sobre Hebreos, su libro sobre el pecado que mora en nosotros y su exposición del Salmo 130 fueron escritos después de 1662. John Owen merece el título de “Príncipe de los puritanos”. Sus obras completas de 25 volúmenes probablemente constituyen el mejor depósito de teología confiable en el idioma inglés. Se lo considera el teólogo del movimiento puritano.56

¿Por qué el movimiento puritano decayó drásticamente después de 1662? La persecución de los disidentes fue intensa e implacable. Los no conformistas fueron excluidos de las universidades, y esto tuvo un efecto adverso en los estándares del ministerio. La convincente unidad espiritual que se había caracterizado y alentado por la creciente hermandad espiritual de los pastores puritanos durante el reinado de Isabel, y que había florecido en el creciente movimiento puritano que siguió, decayó después de 1662. En 1672 el rey emitió una Declaración de Indulgencia, que por un corto tiempo alivió la suerte de los disidentes y los católicos romanos.

Una razón principal para la decadencia del movimiento puritano fue su pérdida de unidad. El Dr. Lloyd-Jones57 atribuyó la culpa principal a los presbiterianos. En lugar de aferrarse a la unidad expresada tan claramente en pasajes como Juan 17, los líderes presbiterianos recurrieron a la conveniencia política. Perdieron de vista las limitaciones espirituales.58 Otra razón que contribuyó a la decadencia del puritanismo en la última parte del siglo XVII es el hecho de que, cuando los famosos líderes cuyos libros disfrutamos hoy fallecieron, hubo muy pocos de calibre similar para ocupar su lugar.

Footnotes

  1. antecedentes – lo que ha sucedido antes en el tiempo y que ha conducido al estado actual.

  2. Nicholas Tyacke, Anti-Calvinist – The Rise of English Arminianism c. 1590-1640 (Oxford, 1987).

  3. Spurr, op. cit., p 171.

  4. Arzobispo de Canterbury – obispo de mayor antigüedad y líder principal de la Iglesia de Inglaterra, responsable ante el monarca reinante del Reino Unido, que es el “gobernador supremo” de la Iglesia.

  5. S. T. Bindoff, “Tudor England”, Pelican History of England, p 179.

  6. folio – libro con páginas del tamaño más grande.

  7. papismo – devoción al Papa; catolicismo romano.

  8. Daniel Neal, History of the Puritans, volumen. 1, pág. 124.

  9. William Haller, Foxe’s Book of Martyrs and the Elect Nation (Jonathan Cape, 1963), pág. 220 y siguientes. Neville Williams, en una conferencia publicada en 1975 por la Biblioteca del Dr. Williams, resume de manera muy útil el desarrollo del manuscrito de Foxe, cada vez más numeroso, y sus ediciones. La mejor edición de ocho volúmenes enormes fue editada por Josiah Pratt y publicada en 1853; un conjunto de ellos se puede encontrar en la sección de referencia de la Biblioteca Evangélica de Londres.

  10. The Pilgrim’s Progress – alegoría cristiana clásica escrita por John Bunyan (1628-1688) mientras estaba en prisión. Publicado por primera vez en 1678, ha estado en imprenta continuamente desde entonces. Algunos creen que es el segundo libro en inglés más vendido en el mundo después de la Biblia. La primera parte está disponible en Chapel Library.

  11. elegido – escogido por Dios para bendición y utilidad especiales en el mundo.

  12. Ibid, pág. 224 y siguientes.

  13. Thomas Willcox (1621-1687) – pastor bautista inglés; nació en Linden, Rutlandshire; sirvió en iglesias bautistas en Londres. Fue encarcelado en Newgate por no conformismo. Gozaba del favor de todas las denominaciones y predicaba con frecuencia entre presbiterianos e independientes. Su tratado, Miel que sale de la roca, fue reimpreso y traducido con frecuencia en su época.

  14. obispos – título del Nuevo Testamento dado al cargo de ancianos de la iglesia, hombres espiritualmente maduros elegidos para dirigir la congregación local (1Ti. 3:1-11; Tit. 1:5-9). Ver Liderazgo bíblico de ancianos de Alexander Strauch, disponible en Chapel Library.

  15. Anabaptistas – (literalmente “rebautizador”: griego ana “de nuevo” y baptizo “bautizar”) originalmente un término despectivo durante la Reforma para aquellos que rechazaban el bautismo infantil y establecían iglesias basadas en el bautismo de los creyentes. Surgieron grupos alemanes, suizos, polacos, holandeses y muchos otros, a menudo con teologías muy diferentes.

  16. Separatistas – cristianos ingleses de los siglos XVI y XVII que deseaban separarse de la Iglesia de Inglaterra y formar iglesias locales independientes. Fueron influyentes políticamente durante el gobierno de Oliver Cromwell, que era un separatista, y finalmente se los llamó congregacionalistas.

  17. Inquisición – grupo de instituciones que comenzó en el siglo XII dentro de la Iglesia católica romana y cuyo objetivo era combatir la herejía. Su alcance se amplió significativamente en respuesta a la Reforma protestante, a menudo usando interrogatorios brutales y torturas, y condenando a muerte a los “culpables”.

  18. cura – clérigo, especialmente el que está a cargo de una parroquia.

  19. Ibid, pág. 30.

  20. La mayor parte de mi material sobre la hermandad espiritual lo he sacado de The Rise of Puritanism de William Haller (Harper Torchbook, 464 páginas, 1957), un recurso muy valioso que necesita ser republicado.

  21. microcosmos – sistema más pequeño que representa a uno más grande.

  22. Inconformismo – negativa a aceptar o a conformarse con las doctrinas, los usos o la política de la Iglesia de Inglaterra de los siglos XVI y XVII.

  23. mortificación – hacer morir la tentación del pecado en su influencia (Col. 3:5). Ver Portavoz de la Gracia 29, Mortificación, disponible en Chapel Library.

  24. La exposición facsímil de 970 páginas de Jueces de Richard Rogers fue republicada por Estandarte de la Verdad en 1983.

  25. William Haller, Rise of Puritanism, 38.

  26. Este título ha sido republicado en formato de bolsillo por Estandarte de la Verdad.

  27. Thomas Fuller, History of the Worthies of England, vol. 2 (Londres 1840), 208.

  28. college – una de las varias escuelas dentro de una universidad más grande. Cada college proporcionaba a sus estudiantes alojamiento, comida, actividades sociales, facultad y estudios específicos.master – administrador principal y director de la facultad y la política.

  29. Paul S Seaver, The Puritan Lectureships, “The Politics of Religious Dissent, 1560-1662” (Stanford University Press, California, 1970), pág. 172 y siguientes.

  30. pluralismo – condición en la que numerosos grupos están presentes y son tolerados dentro de una sociedad.

  31. obispo – cargo eclesiástico en algunas denominaciones. En la Iglesia de Inglaterra, jefe de varias parroquias.

  32. teólogos – hombres con conocimientos teológicos.

  33. Spurr, pág. 61.

  34. Ver el clásico cristiano, La soberanía de Dios por A. W. Pink (1886-1952), disponible en Chapel Library.

  35. Tyacke, pág. 47 y siguientes; cf. Spurr, pág. 81 y siguientes.

  36. derecho canónico – conjunto de normas que rigen la fe y la práctica de los miembros de la Iglesia de Inglaterra.

  37. mesa santa – lugar donde se sirve la Cena del Señor; mesa de comunión.

  38. Spurr, op. cit., p 86.

  39. minucioso – detallado.

  40. Macaulay, The History of England, volumen 1 (Longman, 1856), pág. 88.

  41. hipérbole – exageración para lograr un efecto, que no debe tomarse literalmente.

  42. picota – armazón de madera sobre un poste con agujeros para la cabeza y las manos, en el que antiguamente se encerraba a los infractores para exponerlos al escarnio público como castigo.

  43. Neal, op. cit., volumen 1, pág. 538 y siguientes.

  44. Spurr, pág. 91.

  45. Liga Solemne y Pacto – tratado de 1643 entre los parlamentos inglés y escocés que aliaba a Escocia con el parlamento inglés contra el rey Carlos I; previó la protección de la reforma en las iglesias escocesa e inglesa.

  46. medio – común.

  47. Ibid, pág. 117 y siguientes.

  48. Cromwell Our Chief of Men (Panther, 1975), pág. 390.

  49. Michael A. G. Haykin, Kiffin, Knollys, and Keach, Rediscovering our Baptist Heritage (Carey Publications, 1996).

  50. Las Obras completas de John Bunyan se publican en tres grandes y hermosos volúmenes por Estandarte de la Verdad, y por el mismo editor el muy popular Body of Divinity de Thomas Watson y The Reformed Pastor de Richard Baxter, este último en edición de bolsillo.

  51. Hylson-Smith, pág. 225; cf Spurr, pág. 118.

  52. Quinta Monarquía – secta puritana extrema que participó en una rebelión armada entre 1649 y 1660 y que buscaba honrar a Cristo poniendo fin al gobierno terrenal de los seres humanos carnales.

  53. Martyn Lloyd-Jones, “From Puritanism to Nonconformity”, ofrece un relato conmovedor de la Gran Expulsión y sus implicaciones, Conferencia de la Biblioteca Evangélica de 1962.

  54. David L Wykes, “To Revive the Memory of Some Excellent Men”, Dr. Williams’ Library Lecture for 1997. Este artículo se acerca al recuento más preciso que jamás podremos lograr sobre la expulsión de 1662. El Dr. Wykes describe la historia de la biografía sobre este tema con especial referencia a la obra de Edmund Calamy, nieto del conocido puritano del mismo nombre.

  55. El sermón de Thomas Doolittle “Eyeing Eternity” se encuentra en el volumen cuatro de la gran colección de seis volúmenes conocida como The Morning Exercises – Sermons Preached by the Puritans at Cripplegate, London (Richard Owen Roberts, Wheaton, Illinois, 1981). Se ha dicho que “Eyeing Eternity” puede ser el sermón puritano más asombroso que se haya predicado jamás. La obra de Thomas Doolittle sobre la ordenanza de la Cena del Señor fue publicada por Soli Deo Gloria en 1998.

  56. Sinclair Ferguson, John Owen on the Christian Life (Estandarte de la Verdad, 1987), pág. 19.

  57. David Martyn Lloyd-Jones (1899-1981) – conocido predicador expositivo galés; sucesor de G. Campbell Morgan como ministro de la Capilla de Westminster, Londres, Inglaterra, 1938-1968. Después de exitosos estudios de medicina, casi se convirtió en médico cuando Dios lo llamó a predicar el evangelio; conocido por su predicación expositiva centrada en Cristo.

  58. Martyn Lloyd-Jones, “Puritan Perplexities”, Puritan Conference Paper, 1962.