Cristiano llama a la puerta angosta (vigilada por Buena Voluntad)
Con esto, CRISTIANO echó a andar a buen paso, sin hablar con nadie. Iba como uno que anda por terreno prohibido, sin creerse seguro hasta llegar al camino que había dejado por consejo de SABER MUNDANO. Así que, después de algún tiempo CRISTIANO llegó a la puerta sobre la cual estaba escrito: “Llamad y se os abrirá” (Mat. 7:7). Llamó, pues, varias veces diciendo:
—¿Se me dejará entrar?
Al fin vino a la puerta una persona seria llamada BUENA VOLUNTAD que preguntó quién andaba allí, de dónde venía y qué quería.
—Soy un pobre pecador abrumado. Vengo de la Ciudad de Destrucción, pero voy al monte Sión. Quiero saber si me dejará entrar.
—Sí, lo dejaré, de todo corazón —respondió. Y diciendo esto BUENA VOLUNTAD abrió la puerta (Eze. 33:11; 2 Ped. 3:9).
Y cuando CRISTIANO iba entrando, BUENA VOLUNTAD le dio un jalón.
—¿Qué significa esto? —preguntó CRISTIANO.
El otro contestó:
—A poca distancia de esta puerta hay un castillo fuerte, del cual Beelzebub es el capitán; él y los suyos tiran flechazos a los que llegan a esta puerta por si acaso pueden matarles antes de que estén adentro.
Entonces CRISTIANO dijo:
—Me alegro y tiemblo.
En cuanto estuvo adentro, el hombre a la puerta le preguntó quién lo había dirigido a ese lugar.
—EVANGELISTA me mandó venir y llamar, como lo hice; y me dijo que usted, señor, me diría lo que debía hacer.
—Tienes ante ti una puerta abierta que nadie puede cerrar —le dijo BUENA VOLUNTAD (Apoc. 3:8)— Pero, ¿cómo es que has venido solo?
—Ninguno de mis vecinos veía su peligro como yo veía el mío.
—Pero, ¿ninguno te siguió para persuadirte que te volvieras?
—Sí, tanto OBSTINADO como FLEXIBLE, pero cuando vieron que no me podían convencer, OBSTINADO se fue enojado; aunque FLEXIBLE me acompañó un trecho hasta que llegamos al Pantano de la Desconfianza, en el que, de repente, ambos caímos. Fue allí que se desanimó mi vecino FLEXIBLE, y no quiso seguir (Luc. 8:13). Y entonces se fue por su camino y yo por el mío, él tras OBSTINADO y yo hacia esta puerta.
—Ay, pobre hombre —dijo Buena Voluntad— ¿es la gloria celestial de tan poco valor para él, que no la considera digna de correr algunos peligros para obtenerla?
—Es cierto que él se volvió a su casa, pero yo también me desvié del camino para ir a la puerta, siendo persuadido por los argumentos carnales de un tal SABER MUNDANO. De veras que no sé que habría sido de mí allí si no hubiera tenido un encuentro feliz con EVANGELISTA mientras cavilaba deprimido; pero fue por la misericordia de Diosque él se me volvió a acercar, si no, no hubiera podido llegar hasta aquí.
—Mira adelante. ¿Ves ese camino angosto? Pues por ese camino has de ir. Fue abierto por los patriarcas, profetas, Cristo y sus apóstoles. Es derecho como una regla. Este es el camino que tienes que tomar (Mat. 7:13-14).
Entonces vi en mi sueño que CRISTIANO le preguntó si no podía aliviarlo de su carga, pues todavía llevaba ese peso, y no encontraba manera de quitárselo sin ayuda.
—En cuanto a tu carga, confórmate con llevarla hasta que llegues a un lugar donde se caerá sola.
Dicho esto, CRISTIANO se ciñó los lomos y se preparó para el camino.
BUENA VOLUNTAD le dijo que a poca distancia de la puerta llegaría a la casa de INTÉRPRETE, y que allí debía llamar para que le enseñaran cosas excelentes. Con esto, CRISTIANO se despidió de BUENA VOLUNTAD, el cual le deseó buen viaje y la compañía del Señor.