- Pruebas aparentemente inusuales
Las luchas que tengo son extrañas o inusuales. Dudo que un hijo de Dios haya enfrentado alguna vez el tipo de pruebas providenciales que yo he enfrentado.
Respuesta: Mucho de lo que se dijo anteriormente (ver la séptima duda), se aplica aquí también. El santo Job fue asaltado con todo tipo de tentaciones, pero las despreció y se mantuvo firme. El apóstol Pedro dice que los cristianos pueden ser probados: “Amados, no os sorprendáis del fuego de prueba que os ha sobrevenido, como si alguna cosa extraña os aconteciese” (1 P. 4:12).
A veces viajamos por caminos donde no podemos ver huellas ni de hombres ni de bestias. Sin embargo, no podemos concluir de esto que nadie haya ido por este camino antes que nosotros. Aunque no puedas ver las huellas del rebaño en el camino de tu aflicción, no debes concluir que eres el primero en recorrer ese camino.
Pero, ¿y si fueras el primero en caminar por ese camino? En teoría, algún santo u otro puede ser el primero en beber de una copa amarga. Pero incluso entonces, si tal cosa fuera posible, ¿quiénes somos nosotros para cuestionar las circunstancias providenciales que Dios nos ha dado? “En el mar fue tu camino, y tus sendas en las muchas aguas; y tus pisadas no fueron conocidas” (Sal. 77:19). Si el Señor te llevara al cielo por algún camino remoto, por así decirlo, no tendrías motivos para quejarte. Debemos aprender a permitir la debida latitude1 para la soberanía de Dios. Cumple con tu deber. No dejes que ninguna dificultad que enfrentes, te oculte el hecho de que estás en un estado de gracia[^13].
Footnotes
-
Latitude (inglés) – Libertad para comportarse, actuar o pensar de la manera que desee. ↩