Artículo 15 — El regreso de Cristo

Creemos que Jesucristo regresará en forma personal y visible, en poder y gloria, para consumar su salvación y su juicio. Esta promesa de su venida es un aliciente adicional para nuestra evangelización, porque recordamos sus palabras de que el evangelio debe ser predicado primero a todas las naciones. Creemos que el período intermedio entre la ascensión y el regreso de Cristo debe ser llenado con la misión del pueblo de Dios, que no tiene ninguna libertad para detenerse antes del fin. También recordamos su advertencia de que surgirán falsos profetas y falsos cristos como precursores del anticristo final. Por lo tanto, rechazamos como un sueño arrogante y autosuficiente la idea de que las personas alguna vez puedan construir una utopía en la tierra. Nuestra confianza cristiana es que Dios consumará su reino, y esperamos con gran expectativa aquel día, y el nuevo cielo y la nueva tierra, en los cuales morará la justicia y Dios reinará para siempre. Entre tanto, nos consagramos nuevamente al servicio de Cristo y de las personas, en sumisión gozosa a su autoridad sobre la totalidad de nuestras vidas.

(Mr 14:62; Heb 9:28; Mr 13:10; Hch 1:8-11; Mt 28:20; Mr 13:21-23; 1Jn 2:18; 4:1-3; Lc 12:32; Ap 21:1-5; 2P 3:13; Mt 28:18)