Artículo 8 — Las Iglesias en la colaboración evangelística
Nos gozamos de que haya nacido una nueva era misionera. El papel dominante de las misiones occidentales está desapareciendo rápidamente. Dios está levantando, de las iglesias más jóvenes, un nuevo y gran recurso para la evangelización del mundo, y está demostrando así que la responsabilidad de evangelizar pertenece a todo el cuerpo de Cristo. Todas las iglesias, por lo tanto, deben estar preguntándose y preguntando a Dios qué deberían estar haciendo, tanto para alcanzar a su propia región como para enviar misioneros a otras partes del mundo. La reevaluación de nuestra responsabilidad y papel misioneros debe ser continua. Así se desarrollará una colaboración creciente de iglesias, y el carácter universal de la iglesia de Cristo será exhibido más claramente. También agradecemos a Dios por todas las entidades que trabajan en la traducción de la Biblia, la educación teológica, los medios de comunicación, la literatura cristiana, la evangelización, las misiones, la renovación de la iglesia y otros campos especializados. Ellas también deben dedicarse a un autoexamen constante a fin de evaluar su efectividad como parte de la misión de la Iglesia.
(Ro 1:18; Fil 1:5; 4:15; Hch 13:1-3; 1Ts 1:6-8)