
Artículo 5
Con la luz de la naturaleza sucede lo mismo que con la Ley de los Diez Mandamientos, dada por Dios en particular a los judíos a través de Moisés. Pues el hombre no puede obtener gracia salvífica porque, aunque la ley descubre la magnitud del pecado y convence más y más al hombre de su culpa, con todo, no indica el remedio de reparación de esa culpa ni le confiere fuerza alguna para poder librarse de dicha miseria; y porque, habiéndose hecho impotente por la carne, deja al transgresor bajo la maldición.