
Rechazo 2
Que enseñan que los dones espirituales, o los buenos hábitos y virtudes tales como bondad, santidad y justicia, no pudieron estar en la voluntad del hombre cuando fue creado por primera vez, y que, por lo tanto, no han podido ser separados de ella en la caída.
Pues esto está en pugna con la descripción de la imagen de Dios que el Apóstol ofrece en Efesios 4:24, donde describe que consiste en justicia y santidad, las cuales se hallan indudablemente en la voluntad.