
Artículo 3
Esta muerte del Hijo de Dios es el sacrificio y la satisfacción única y perfecta por los pecados, de valor y dignidad infinitas, y abundantemente suficiente como para expiar los pecados del mundo entero.

Artículo 3
Esta muerte del Hijo de Dios es el sacrificio y la satisfacción única y perfecta por los pecados, de valor y dignidad infinitas, y abundantemente suficiente como para expiar los pecados del mundo entero.