La regla del conocimiento, la fe, la obediencia, la adoración de Dios, en la cual está escrito toda la obligación del hombre, no es la ley de los hombres, o sus tradiciones, sino la palabra de Dios contenida en las Sagradas Escrituras; en las cuales está plenamente escrito todo lo que necesitamos saber, creer y practicar; ellas son la única regla de santidad y obediencia para todos los santos, en todos los tiempos, en todos los lugares.
Col.2:23; Mat.15:6,9; Juan 5:39; 2 Tim.3:15-17; Isa.8:20; Gén.1:8,9; Hech.3:22,23.