En el ser infinito y divino hay solamente el Padre, el Verbo y el Espíritu Santo; cada uno tiene toda la esencia divina, pero la misma no está dividida. Todos ellos son sin principio, y por eso componen un solo Dios; quien no debe ser dividido en su naturaleza o en su existencia, sino que debe ser conocido por sus varios atributos relativos.
1 Cor.1:3; Juan1:1, 15:26; Exo.3;14; 1 Cor.8:6.