Creemos que todo lo necesario para nuestra salvación nos fue ofrecido y comunicado en Jesucristo. Él nos es dado para nuestra salvación, y ha sido «hecho para nosotros sabiduría, justicia, santificación y redención»; de modo que si lo rechazamos, renunciamos a la misericordia del Padre, en la cual solamente podemos hallar refugio.