Respecto al bautismo se enseña que es necesario, que por medio de él se ofrece la gracia, y que deben bautizarse también los niños, los cuales mediante tal bautismo son encomendados a Dios y llegan a serle aceptados.
Por este motivo se rechaza a los anabaptistas, que enseñan que el bautismo de párvulos es ilícito.