Aunque cada congregación sea distinta, y hay muchos cuerpos independientes, y cada Iglesia es compacta y como una ciudad en sí misma, todas las Iglesias deben andar por la misma regla, y por todos los medios beneficiosos compartir consejos y ayuda en los asuntos de la Iglesia, como miembros de un sólo cuerpo con una fe común bajo Cristo su única cabeza.
1 Cor. 4:17; 14:33, 36; 16:1; Mat. 28:20; 1 Tim.3:15; 6:13-14; Apoc. 22:18-19; Col. 2:6,19; 4:16.