A cada Iglesia Cristo da poder para su bienestar, para escoger para sí personas para los oficios de Pastor, Maestro, Anciano y diácono, los cuales son los oficios designados por Cristo en su Palabra para la alimentación, gobernación y edificación de su Iglesia y no hay ningún otro oficio con autoridad.

Hch. 1:2; 6:3; 15:22, 25; 1 Cor. 16:3; Rom. 12:7, 8; 16:1; 1 Cor. 12:8, 28; 1 Tim. Cap. 3; Heb. 13:7; 1 Ped. 5:1-3.