Afirmamos que el Espíritu Santo, quien inspiró la Escritura, actúa hoy a través de ella para obrar fe en su mensaje.
Negamos que el Espíritu Santo enseñe jamás a nadie algo que sea contrario a la enseñanza de la Escritura.
Afirmamos que el Espíritu Santo, quien inspiró la Escritura, actúa hoy a través de ella para obrar fe en su mensaje.
Negamos que el Espíritu Santo enseñe jamás a nadie algo que sea contrario a la enseñanza de la Escritura.