Afirmamos que las diferencias entre las estructuras reproductivas masculina y femenina son esenciales en el diseño de Dios para el autoconcepto como hombre o mujer.
Negamos que las anomalías físicas o las condiciones psicológicas anulen el vínculo que Dios ha establecido entre el sexo biológico y el autoconcepto como hombre o mujer.