Afirmamos que el término hermenéutica, que históricamente significó las reglas de la exégesis, puede extenderse propiamente para abarcar todo lo que está involucrado en el proceso de percibir qué significa la revelación bíblica y cómo incide en nuestras vidas.

Negamos que el mensaje de la Escritura derive de, o sea dictado por, la comprensión del intérprete. Por lo tanto, negamos que los “horizontes” del escritor bíblico y del intérprete puedan “fusionarse” correctamente de tal manera que lo que el texto comunica al intérprete no esté controlado, en última instancia, por el significado expresado de la Escritura.