Afirmamos que el Espíritu Santo capacita a los creyentes para apropiarse de la Escritura y aplicarla a sus vidas.
Negamos que el hombre natural sea capaz de discernir espiritualmente el mensaje bíblico aparte del Espíritu Santo.
Afirmamos que el Espíritu Santo capacita a los creyentes para apropiarse de la Escritura y aplicarla a sus vidas.
Negamos que el hombre natural sea capaz de discernir espiritualmente el mensaje bíblico aparte del Espíritu Santo.