
Solamente las que proceden de la fe verdadera y son realizadas en conformidad a la ley de Dios y para la gloria de Dios, no las que se basan en nuestras buenas intenciones o en mandamientos de hombres.

Solamente las que proceden de la fe verdadera y son realizadas en conformidad a la ley de Dios y para la gloria de Dios, no las que se basan en nuestras buenas intenciones o en mandamientos de hombres.