banner

Así: cuando aquellos que llamándose cristianos mantienen doctrinas o prácticas inconsistentes con su profesión y se niegan a renunciar a sus errores y vidas impías aún luego de haber sido amonestados fraternalmente muchas veces, entonces según Cristo lo ha ordenado, son denunciados a la Iglesia o a los que han sido nombrados por ella. Si tales personas menosprecian la reprensión de la Iglesia o sus oficiales, se les prohíbe el uso de los sacramentos; de esta forma, quedan excluidos de la Iglesia cristiana, y Dios mismo los excluye del reino de Cristo. Sin embargo, cuando prometen y evidencian verdadero arrepentimiento, vuelven a ser recibidos como miembros de Cristo y Su Iglesia.