banner

La fe verdadera no es solo un cierto conocimiento que me hace considerar como verdadero todo lo que Dios nos ha revelado en Su Palabra, sino también una plena confianza, que el Espíritu Santo obra en mi corazón mediante el Evangelio, en que, no solamente a otros, sino también a mí, Dios me da gratuitamente la remisión de pecados, la justicia eterna y la salvación solo por gracia y en virtud de los méritos de Cristo.