
No, pues, en primer lugar, Dios no castigará a ninguna otra criatura por el pecado que el hombre ha cometido; además, ninguna mera criatura puede soportar el peso de la eterna ira de Dios contra el pecado y librar a otros de ella.

No, pues, en primer lugar, Dios no castigará a ninguna otra criatura por el pecado que el hombre ha cometido; además, ninguna mera criatura puede soportar el peso de la eterna ira de Dios contra el pecado y librar a otros de ella.