Afirmamos que aquellos que creen en el nombre del Señor Jesucristo serán bienvenidos en su reino eterno, pero los que no creen en él sufrirán un eterno castigo consciente en el infierno.1
Negamos que todas las personas vayan a ser salvas. Negamos que quienes mueren sin fe en Jesucristo vayan a ser aniquilados.
Footnotes
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«El Hijo del Hombre enviará a sus ángeles, y ellos recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo y a los que hacen lo malo, y los echarán en el horno de fuego; allí habrá llanto y rechinar de dientes. Entonces, en el reino de su Padre los justos resplandecerán como el sol. El que tenga oídos, que oiga» (Mt. 13:41–43). Ver también Is. 25:6–9; 65:17–25; 66:21–23; Dn. 7:13–14; Mt. 5:29–30; 10:28; 18:8–9; Mc. 9:42–49; Lc. 1:33; 12:5; Jn. 18:36; Col. 1:13–14; 2 Ts. 1:5–10; 2 Ti. 4:1, 18; Heb. 12:28; 2 P. 1:11; 2:4; Ap. 20:15. ↩