P. ¿Cómo ha de ser leída y escuchada la Palabra para que se haga eficaz para la salvación?

R. A fin de que la palabra se haga eficaz para nuestra salvación, hemos de prestarle atención con diligencia, preparación de espíritu y oración; hemos de recibirla con fe y amor, atesorarla en el corazón y practicarla en la vida.