P. ¿Qué nos enseña el final de la Oración Dominical?

R. El final de la Oración Dominical, que dice: “Porque tuyo es el reino y el poder y la gloria por todos los siglos. Amén”, nos enseña a derivar solamente de Dios los incentivos que nos mueven a orar; y también a alabarle en nuestras oraciones, atribuyéndole a él sólo el dominio y el poder y la gloria. Y en testimonio de nuestro deseo y seguridad de ser oídos, decimos: “Amén”.