banner

I. La luz de la naturaleza muestra que hay un Dios que tiene señorío y soberanía sobre todo; es bueno y hace bien a todos; y que, por tanto, debe ser temido, amado, alabado, invocado, creído, y servido, con toda el alma con todo el corazón y con todas las fuerza. 1 Pero el modo aceptable de adorar al verdadero Dios es instituido por EL mismo, y está tan limitado por su propia voluntad revelada, que no se debe adorar a Dios conforme a las imaginaciones e invenciones de los hombres o a las sugerencias de Satanás, bajo ninguna representación visible o en ningún otro modo no prescrito en las Santas Escrituras. 2

II. La adoración religiosa ha de darse a Dios Padre, Hijo y Espíritu Santo, y a El solamente; 3 no a los ángeles, ni a los santos, ni a ninguna otra criatura; 4 y desde la caída, no sin algún Mediador; ni por la mediación de ningún otro, sino solamente de Cristo. 5

III. Siendo la oración como acción de gracias una parte especial de la adoración religiosa, 6 la exige Dios de todos los hombres, 7 y para que pueda ser aceptada debe hacerse en el nombre del Hijo, 8 con la ayuda del Espíritu, 9 conforme a su voluntad, 10 con entendimiento, reverencia, humildad, fervor, fe, amor y perseverancia; 11 y si se hace oralmente, en una lengua conocida. 12

IV. La oración ha de hacerse por cosas lícitas, 13 y a favor de toda clase de hombres que ahora viven, o que vivirán después; 14 pero no de los muertos 15 ni de aquellos de quienes se pueda saber que hayan cometido el pecado de muerte. 16

V. La lectura de las Escrituras con temor reverencial; 17 la sólida predicación, 18 y el escuchar conscientemente la palabra, en obediencia a Dios, con entendimiento, fe y reverencia; 19 el cantar salmos con gracia en el corazón; 20 y también la debida administración y la recepción digna de los sacramentos instituidos por Cristo; todas estas cosas son parte de la adoración religiosa ordinaria a Dios; 21 y además, los juramentos religiosos, 22 los votos, 23 los ayunos solemnes, 24 y las acciones de gracias en ocasiones especiales, 25 han de usarse, en sus tiempos respectivos, de una manera santa y religiosa. 26

VI. Ahora bajo el Evangelio, ni la oración ni ninguna otra parte de la adoración religiosa están limitados a un lugar, ni son más aceptables por el lugar en que se realizan, o hacia el cual se dirigen; 27 sino que Dios ha de ser adorado en todas partes 28 en espíritu y en verdad; 29 tanto en lo privado en las en las familias 30 diariamente, 31 y en secreto cada uno por sí mismo; 32 así como de una manera más solemne en las reuniones públicas, las cuales no han de descuidarse ni abandonarse voluntariamente o por negligencia, cuando Dios por su palabra y providencia nos llama a ellas. 33

VII. Así como es la ley de la naturaleza que en lo general una proporción debida de tiempo se dedique a la adoración de Dios; así en su palabra, por un mandamiento positivo, moral y perpetuo que obliga a todos los hombres en todos los tiempos, Dios ha señalado particularmente un día de cada siete, para que sea guardado como un reposo santo para ÉL; 34 el cual desde el principio del mundo hasta la resurrección de Cristo, fue el último día de la semana; y desde la resurrección de Cristo fue cambiado el primer día de la semana, 35 al que se le llama en las Escrituras día del Señor 36 y debe ser perpetuado hasta el fin del mundo como el día de reposo cristiano. 37

VIII. Este día de reposo se guarda santo para el Señor, cuando los hombres después de la debida preparación de su corazón y arreglados con anticipación todos sus asuntos ordinarios, no solamente guardan un santo descanso durante todo el día de sus propias labores, palabras y pensamientos acerca de sus empleos y diversiones mundanales; 38 sino que también dedican todo el tiempo al ejercicio de la adoración pública y privada, y en los deberes de caridad y de misericordia. 39

Footnotes

  1. Romanos 1:20; Hechos 17:24; Salmos 119:68; Jeremías 10:7; Salmos 31:23; 18:3; Romanos 10:12; Salmos 62:8; Josué 24:14; Marcos 12:33

  2. Deuteronomio 12:32; 4:15-20; Mateo 15:9; 4:9,10; Hechos 17:25; Éxodo 20:4-6; Colosenses 2:23

  3. Juan 5:13; 2 Corintios 13:14; Mateo 4:10

  4. Colosenses 2:18; Apocalipsis 19:10; Romanos 1:25

  5. Juan 14:6; 1 Timoteo 2:5; Efesios 2:18; Colosenses 3:17

  6. Filipenses 4:6

  7. Salmos 65:2

  8. Juan 14:13,14; 1 Pedro 2:5

  9. Romanos 8:26

  10. 1 Juan 5:14

  11. Salmos 47:7; Eclesiastés 5:1,2; Hebreos 12:28; Génesis 18:27; Santiago 5:16; 1:6,7; Efesios 6:18; Marcos 11:24; Mateo 6:12,14,15; Colosenses 4:2

  12. 1 Corintios 14:14

  13. 1 Juan 5:14

  14. 1 Timoteo 2:1,2; Juan 17:20; 2 Samuel 7:29; Rut 4:12

  15. 2 Samuel 12:21-23; Lucas 16:25,26; Apocalipsis 14:13

  16. 1 Juan 5:16

  17. Hechos 15:21; Apocalipsis 1:3

  18. 2 Timoteo 4:2

  19. Santiago 1:22; Hechos 10:33; Hebreos 4:2; Mateo 13:19; Isaías 66:2

  20. Colosenses 3:16; Efesios 5:19; Santiago 5:13

  21. Mateo 28:19; Hechos 2:42; 1 Corintios 11:23-29

  22. Deuteronomio 6:13; Nehemías 10:29

  23. Eclesiastés 5:4,5; Isaías 19:21

  24. Joel 2:12; Mateo 9:15; 1 Corintios 7:5; Ester 4:16

  25. Salmos 107; Ester 9:22

  26. Hebreos 12:28

  27. Juan 4:21

  28. Malaquías 1:11; 1 Timoteo 2:8

  29. Juan 4:23,24

  30. Jeremías 10:25; Deuteronomio 6:6,7; Job 1:5; 2 Samuel 6:18-20; 1 Pedro 3:7; Hechos 10:2

  31. Mateo 6:11

  32. Mateo 6:6; Efesios 6:18

  33. Isaías 56:6,7; Hebreos 10:25; Proverbios 1:20,21,24; 8:34; Hechos 13:42; Lucas 4:16; Hechos 2:42

  34. Éxodo 20:8,10,11; Isaías 56:2,4,6,7

  35. Génesis 2:2,3; 1 Corintios 16:1,2; Hechos 20:7

  36. Apocalipsis 1:10

  37. Éxodo 20:8,10; Mateo 5:17,18

  38. Éxodo 20:8; 16:23,25,26,29,30; 31:15-17; Isaías 58:13; Nehemías 13:15,19,21,22

  39. Isaías 58:13; Mateo 12:1-13