Hebrews 2
← Hebrews 1 | Hebrews | Hebrews 3 →
Hebreos 2 (Nueva Biblia de las Américas)
Peligro de la negligencia
Chapter 2
1
Por tanto, debemos prestar mucha mayor atención a lo que hemos oído, no sea que nos desviemos.
2
Porque si la palabra hablada por medio de ángeles resultó ser inmutable, y toda transgresión y desobediencia recibió una justa retribución,
3
¿cómo escaparemos nosotros si descuidamos una salvación tan grande? La cual, después que fue anunciada primeramente por medio del Señor, nos fue confirmada por los que la oyeron.
4
Dios testificó junto con ellos, tanto por señales como por prodigios, y por diversos milagros y por dones repartidos del Espíritu Santo según Su propia voluntad.
5
Porque no sujetó a los ángeles el mundo venidero, acerca del cual estamos hablando.
6
Pero uno ha testificado en un lugar de las Escrituras diciendo:
«¿Qué es el hombre para que Tú te acuerdes de Él,
O el hijo del hombre para que te intereses en Él?
7
Lo has hecho un poco inferior a los Ángeles;
Lo has coronado de gloria y honor,
Y lo has puesto sobre las obras de Tus manos;
8
Todo lo has sujetado bajo sus pies». Porque al sujetarlo todo a él, no dejó nada que no le sea sujeto. Pero ahora no vemos aún todas las cosas sujetas a él.
9
Pero vemos a Aquel que fue hecho un poco inferior a los ángeles, es decir, a Jesús, coronado de gloria y honor a causa del padecimiento de la muerte, para que por la gracia de Dios probara la muerte por todos.
10
Porque convenía que Aquel para quien son todas las cosas y por quien son todas las cosas, llevando muchos hijos a la gloria, hiciera perfecto por medio de los padecimientos al autor de la salvación de ellos.
11
Porque tanto el que santifica como los que son santificados, son todos de un Padre; por lo cual Él no se avergüenza de llamarlos hermanos,
12
cuando dice:
«Anunciaré Tu nombre a Mis hermanos,
En medio de la congregación te cantaré himnos».
13
Otra vez: «Yo en Él confiaré». Y otra vez: «Aquí estoy, Yo y los hijos que Dios me ha dado».
14
Así que, por cuanto los hijos participan de carne y sangre, también Jesús participó de lo mismo, para anular mediante la muerte el poder de aquel que tenía el poder de la muerte, es decir, el diablo,
15
y librar a los que por el temor a la muerte, estaban sujetos a esclavitud durante toda la vida.
16
Porque ciertamente no ayuda a los ángeles, sino que ayuda a la descendencia de Abraham.
17
Por tanto, tenía que ser hecho semejante a Sus hermanos en todo, a fin de que llegara a ser un sumo sacerdote misericordioso y fiel en las cosas que a Dios atañen, para hacer propiciación por los pecados del pueblo.
18
Pues por cuanto Él mismo fue tentado en el sufrimiento, es poderoso para socorrer a los que son tentados.